En la casa blanca todos hablaban de la fiesta de disfraces, sobre todo de la revelación del la esposa del primer ministro, había sido todo un escándalo. Ingrese a mi oficina, mi secretaria hablaban por el pasillo con otra, mencionaban que el país andaba buscando a la pelirroja, esa que salía en las noticias. Yo solo reía por dentro, lo mejor era dedicarme a trabajar, había un par de reuniones y algunas visitas que debía realizar, así que comencé con la planeación. Máximo me envió un mensaje, había conseguido el un terapeuta, mencionó que los vería hoy en la tarde, me entregó todos los datos, solo me quedaba acompañarlo sin que Larissa ni la prensa me viera. Revise la dirección y descubrí que era un centro médico general, habían muchas especialidades así que llamé y pedí una cita de g

