La felicidad del hombre se da cuando le anuncian que será padre, pero nunca se detiene a pensar todo lo que la madre debe pasar, temas tan simples como que un olor les revuelve estómago, el vómito diario, dolores de espalda y pies hinchados. Todo esto multiplicado por tres, pobre de mi esposa ha pasado por todo, aunque siempre tiene una sonrisa sé que es duro para ella. Recuerdo cuando la escuché llorando en el baño, rompí el seguro por empujar la puerta, pensé que se había caído, y es que no exagero, su vientre es inmenso, ella es generosa con nuestros bebés. Al entrar la vi sentada en el suelo, parecía una bolita, lloraba como si una tristeza la invadiera, me acerqué a ver qué pasaba. Me confeso que no podía depilarse bien. Que se sentía una inútil, también me mostró que tenía una

