Después de haberse marchado el patán idiota ese, me largo a mi pent-house, lavo mi rostro, no puedo creer lo que veo ese don nadie, me dejo peor de lo que pensé, lo hubiese matado si no es por mi secretaria e interviene con los policías para separarnos, todos los empleados quedaron sorprendidos por el show que se armó. Pero con seguridad y voz firme les dije que siguieran trabajando. Me quedo en la cama con algunos ungüentos y hielo para bajar la inflamación por los golpes, de pronto oigo el timbre sonar, voy a ver casi sin ánimos y la veo parada justo frente a mí, se veía completamente hermosa llevaba puesto unos jeans que acentuaban bien su delicada figura, una blusa blanca y blazer, en cuanto me vio nuestras miradas se cruzaron por unos segundos. -Pasa, por favor- dije invitándola a

