En consecuencia, todos nublados por la tristeza se fueron a sus casas. —Mi amor, cálmate, tus padres estarán bien, nada malo les pasará —Dulcemente le sisea Dylan a Aleuzenev. —Siento en mi corazón que nos los veré más—Vuelven las lágrimas a salir. —Abu—mamá, no llores, no me gusta verte llorar—con unos ojitos tiernos , expresa Yerek. Aleuzenev, trata de contener sus emociones, para que su nieto no se ponga triste. *** Por otro lado, luego de 9 horas de vuelo, por fin Patricia, Don Germán, Inés y el señor Felipe llegaron a París, directo a *Villa de Roche* , casa que alquilaron antes de su viaje. Ambas parejas al llegar, se dirigieron a sus recámaras a descansar. A la mañana siguiente, ambas parejas salieron a conocer la ciudad del amor, iniciando su recorrido por el *Puente Alejand

