—Lo pensaré y luego le hago llegar mi decisión.—sisea Erick. —Está bien mijo, piénsalo bien.—murmura el señor Felipe. En consecuencia, suena un teléfono. *Rinngg* *Rinngg* Erick, siente algo vibrar en el bolsillo de su pantalón, por ende, mete la mano, saca el teléfono y contesta una llamada. —Alóóóó , ¿Mi amor?. —¡Sí! Ma, ¿Qué pasó?. —Hijo, me tendré que quedar aquí en Londres, más de lo que pensé. —Como cosa rara ¿No?. —Éste viaje se alargó, porque será el último viaje mi cielo, pronto estaré en la casa contigo. Erick, colgó la llamada y, mirando fijamente al señor Felipe, Murmuró: —Acepto. —¿Qué aceptas mijo?. —Acepto llevar el apellido Mass y, acepto quedarme con usted mientras mi madre se encuentre de viaje. El señor Felipe sonrió. —Me alegra mucho, que hayas tomado ésa

