CAPÍTULO 22Cillian Dios, soy un manojo de nervios. No sé qué me llevó a aceptar una cita doble con Maeve, pero se me han pasado por la cabeza todas las situaciones terribles que podía imaginar. Quiero buscar a Renner, que parece completamente comestible con su vestidito n***o, e irme… olvidarme de toda esta estúpida idea. Cuando Maeve se me acercó, desconfié de su petición. Pero no paraba de hablar de un chico con el que se había reencontrado, de lo mucho que le gustaba y de que quería que lo conociera. Y pensé… por fin, tal vez ella le estaba prestando atención a alguien más. Pensé que tal vez ella finalmente estaba poniendo su vida en orden. Me hizo olvidar algunas de las extrañas conversaciones que tuvimos la semana pasada. Me llamaba y me mandaba mensajes constantemente, lo que roza

