Ambos salimos desorientados; Samuel toma mi mano para no perderme, pensando que he tenido suficiente y iré a mi casa seguramente para deprimirme. Apenas salgo; Blackwell esta en su camioneta, esperando a alguien. — Evelina, soy un jodido; solo necesito que estés conmigo y todo estará bien — Se acerca y en ese momento tropieza con un hombre; ese Blackwell que mato a esa mujer, sin pensarlo; sin asimilar lo que hare; me coloco en medio, el se fija en mi mirada y se suaviza. — ¡Quítate zorra! — Y esas palabras son suficientes paran que Blackwell empiece a atacar al hombre, golpea tan fuerte; grito para que los separen, pero nadie se mete. — ¡Blackwell! — Grito con todas mis fuerza, los golpes cesan y una lluvia torrencial cae encima de nosotros; su respiración es agitada, sus ojos totalmen

