Los hombres de Blackwell llegan y se llevan el cuerpo como si no importara nada, quedo inmóvil en mi lugar; puedo ver el rostro de María de igual forma que la mía, ella es sacada de la fuerza y yo soy llevada hacia arriba por la fuerza. Diferentes escenarios, misma situación. Puedo ver a Blackwell buscando siempre mi mirada, la mano de Aquiles tratando de saber si me encuentro bien; pero como era de esperarse el jefe Dagger no es nada paciente. — ¿No piensas decir nada? — Por primera vez lo miro, no tiene cara de alguna emoción por matar a ese niño solo le interesa que le hable. — Acabas de matar a un niño y piensas que estoy feliz por eso. — Lo mate para darte poder. — ¿Debería darte las gracias? — Pregunto incrédula cerrando mis puños con fuerza. — Si, todos los putos días de

