—¡T-Tenía que hacerlo! No podía, no soportaba la idea de ustedes sufriendo, la empresa se terminaría y le rogué a los chicos para que esperaran hasta el último para terminar tu contrato.—Escupió de golpe, la voz estrangulada.—Yo y Oscar… no estamos enamorados, es como una hermano, lo conozco desde que tengo memoria y ¡es gay!—Levantó la mirada, luciendo rota. Contenerse por tanto tiempo la había roto.—Todo lo que siempre quise evitar se convirtió en mi vida con un simple “acepto” y pensé… En serio creía que si me sacrificaba por el resto, tan desinteresadamente y en busca del bien común, eso valdría la pena y me llenaría el alma, pero e-estoy tan triste que siento que me voy a morir.—Se pegó en el pecho.—Me duele mucho aquí porque los he decepcionado hasta el punto de no poder respirar, c

