- Ey… - siento una mano en mi hombro – Eve… - aprieto los párpados – Papá va a pidió comida china… - Caleb… - susurro, parpadeando - ¿Qué hora es? - Las siete… - contesta, sentándose en el borde de mi cama – Has dormido por horas, te perdiste el almuerzo - Oh… - miro la cama vacía de al lado - ¿Y Ania? - En la cabaña – contesta – Mamá y papá prefieren dejarla ahí… lejos de los autos - Oh… Repito. - Bien… - mi hermano menor se levanta – Sube ya, tenemos hambre y me mandaron a buscarte - Gracias… Me calzo las pantuflas y sigo a mi hermano escaleras arriba. Tan pronto como el helicóptero aterrizó en el helipuerto, me encontré con toda mi familia y un horrible ambiente lleno de tensión. Es más que obvio que lo iba a estar, llegamos con un m*****o de la familia totalmen

