Capítulo 45 Abro los ojos, Alexander a mi lado me abraza, con los ojos cerrados. Me quedo viendo su sereno rostro, no hay rastro alguno de la amargura de anoche y eso en cierta forma me reconforta. No puedo creer que hayamos hecho este viaje, no puedo creer que estemos en Colorado y que la razón haya sido porque la reina me ofendió. Repito, me gustó ver que Alexander se pusiera de mi lado, que me haya defendido y que se haya enfrentado a su madre, creo que es la primera vez en su vida que se enfrenta a ella y me siento orgullosa por él. Lentamente Alexander abre los ojos, estos brillan como de costumbre. Me dedica una sonrisa, le devuelvo el gesto y entonces uno nuestros labios. - Buenos días Susurra. - Buenos días… Contesto. - Que bueno que despertaste de buen humor - Ha

