Capítulo 33 - Y entonces sonó la campana y pegue un grito – me río, cubriéndome el rostro con vergüenza – Fue humillante - ¿Te espantó la campana? - Me espantó el sonido – contesto, él me tiene abrazad con uno de sus brazos – En la escuela en casa no hay campanas, tampoco recreos - ¿Qué hiciste entonces? - ¿Qué más podía hacer? – me encojo de hombros – Buscar a tu hermana para que me siga contando sobre ministros asesinados y por qué ahora todos son transportados en vehículo que resisten bombas - Típico tema de Angelina - Sí… - río, soltando un bostezo – Pero me gustó mucho… - Me alegra Siento su mano acariciar mi espalda. - Excepto la parte en la que un grupo de chicas se me acercó para preguntarme por ti y si ya hemos pasado a otra base - ¿Qué les dijist

