Decir que Ares quería asesinar a Nicolás se quedaba corto. Jamás en la vida habría imaginado que su amigo pudiera llegar a ser tan idiota o tan boca floja. ¿Cómo se le ocurría decir semejante cosa delante de Agnes? Aunque, siendo realista, ese comentario no solo la había afectado a ella, sino también a él. Se sintió sucio, asqueroso, rastrero, poco hombre. Esas malditas palabras lo devolvieron a la realidad, una que trataba de ignorar, pero que no podía evadir, no cuando había pasado tanta agua bajo ese puente. Y aunque ambos intentaran iniciar una nueva etapa en sus vidas, aunque hubiesen pasado los años y el tema con Alicia pareciera superado, la verdad era que Agnes y ella llevaban la misma sangre. Ese era un hecho imposible de cambiar, al igual que el hecho de que todo esto era una ve

