Stiles se encontraba recostado en su cama, desde hace unas semanas que cumplió los nueve meses ya no podía ni levantarse. Jared se encontraba al lado de su yerno viendo con diversión como hacía un puchero ante la mirada de Charlie, quien había estado a cargo de su tata porque Derek se lo pidió mientras iba al pueblo a comprar algunas coas junto con algunos de los betas. - Papá dijo que debías de quedarte acostado y yo cuidare de eso – dijo el pequeño Charlie cruzando sus bracitos frente a su pecho - Ya estás agarrando las mañas de tu padre, está bien me quedaré aquí – termino aceptando el castaño acariciando la cabeza de su hijo - Los niños tienen el poder – comentó Jared viendo como su nieto se recostaba cerca de Stiles - Ni me digas desde que Charlie llego a mi vida

