"Que difícil es decidir cuando tu cabeza te dice a gritos 'renuncia' y el corazón agonizante te dice en sus últimos susurros 'un ultimo intento' " Fumiko Ibars Todo me daba vueltas. Me sentía adormecida todavía, como si mi cuerpo estuviera atrapado entre el sueño y la vigilia. La luz que entraba desde algún punto de la habitación me obligaba a despertar poco a poco. Parpadeé varias veces, tratando de acostumbrarme a la claridad, y al abrir los ojos, me encontré sobre una enorme cama cubierta con sábanas blancas y almohadas esponjosas. Llevaba puesto el mismo vestido de la fiesta, lo que me indicaba que aún era de día, pues la luz natural iluminaba la estancia. Observé a mi alrededor, confundida. No era mi antiguo cuarto en casa de mis supuestos padres, ni el de Oshin. No entendía na

