- Sienna, ¿estás segura de irte a Paris con Basil? Yo me quedaré unos días aquí, los alcanzaré a mediados de semana. - ¿Estás seguro que nadie te esperaba aquí? - enarcó una ceja mientras le miraba. - Iré con Basil a Paris, no pasará nada, tu quédate aquí resolviendo esos asuntos pendientes que crees que no tienes. - No se trata de eso.- Había insistido, desde meses atrás, en saber detalles de su vida amorosa. - Como digas. ¿Como se llama? Nunca hablaste de ella. ¿Es un secreto? - Ya ve a tu habitación, es tarde. - ella estaba acostada en su cama con los pies apoyados en la pared, las manos cruzadas sobre su pecho y la almohada detrás de su cabeza. - Tengo sueño. - Y yo quiero hablar sobre ella. ¡Cuéntame! - Vamos, Sienna. Tengo sueño. - abrió la puerta de la habitación para

