14

886 Palabras

Celeste no se ha hecho de rogar, ella es muy obediente. La vi sonreír, ella es muy hermosa cuando lo hace. Sin pensarlo dos veces, se volvió a acomodar sus zapatillas y con brincos de emoción, como si fuera una pequeña niña, me siguió hasta el auto. Parece que hablarle de la Navidad le despierta el ánimo y la felicidad acompañada de sus locuras. ―En el futuro, no te atrevas a creer en tus pensamientos, debes consultarme a mí, primero sobre lo que quieras saber y yo con gusto te daré la respuesta, ¿estamos de acuerdo? ―Sí, señor. ―alcanzó a decir antes de quedarse profundamente dormida hasta que llegamos a mi casa. Por desgracia, mi familia ya ha regresado. Se suponía que lo harían hasta la tarde, pero conociendo bien a mi madre, sería extraño que no quisiera estar aquí jodiendo a Celest

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR