Al despertar nos bañamos para bajar a desayunar, lo más relajante de esto es que las empleadas ya preparan el desayuno y solo tenemos que bajar comer. Mi desayuno consta de un omelette con un vaso de jugo de manzana y fruta picada. — ¿Qué tal durmieron anoche? —pregunta papá levantando las cejas. Capto la indirecta de mi padre. Clark se ríe y lo regaño con la mirada. — ¡Papá!... Solo descansamos. —Entendido —levanta las manos en son de paz. Continuamos con nuestro desayuno y minutos después es interrumpido por la presencia del secretario. —Buenos días, lamento molestar... Señorita Hoffman, necesito que me acompañe a la empresa de su madre, hay unos asuntos que necesito arreglar con usted —anuncia. —Ok, solo terminaré de desayunar. —Por supuesto señorita, termine. La espero en el au

