Jaxon se sienta en la silla poniendo las cosas que compró sobre la cama, se termina de quitar la camisa y la avienta sobre la cama. De inmediato me deleito con su cuerpo, nunca dejaré de asombrarme como la primera vez que lo vi en donde tuvimos el accidente en su habitación. Con una sola mirada demanda levantarme del sofá; sin protestas me levanto y me posiciono enfrente de él. —Desnúdate —ordena. El deseo de sus palabras hace que la libido me erice la piel de pies a cabeza. Sus ojos grisáceos no dejan de venerarme, me siento como una diosa ante él y, aquí me doy cuenta que Jaxon Clark Milton es el hombre indicado. Con el ego en alto comienzo a desnudarme con sensualidad dejando expuesto mi cuerpo desnudo frente a sus ojos. Sus misteriosos ojos recorren toda mi piel canela; me gusta q

