Revelaciones

1354 Palabras
Ella cumplió exactamente con lo que le mandaron y prosiguió con su papel, hasta que notó movimientos extraños, por lo que realmente estaba en ese lugar, observo detenidamente y los siguió hasta una sala de reuniones, afino su oído para escuchar de que hablaban. -señorita Summers, que modales los suyos, ¿Qué hace aquí? - escucho ella mientras espiaba hasta que miro a la dirección de locutor y era Spencer Shane -Disculpe señor Shane, solo estaba aquí para lo que se les ofreciera a nuestros invitados- explico ella tratando de mantener la cordialidad -Sí. ellos necesitaran algo, llamaran a recepción señorita; además sé de lo ocurrido en el bar y la felicito por su acción y rápida diligencia, señorita Summers- dijo él mirándola -el placer es todo mío, me agrada que mi trabajo, hable por mí- comento ella en forma altiva y calmada, mientras pensaba cómo haría para atraer a los otros a ese lugar o los buscaría donde quiera que estén. -Puede retirarse, Summers- le dijo Spencer con la mirada congelada y ausente como la cual recitara un guion Asintió y se retiró, con el pensamiento de que tiene que erradicar el mal de raíz y sin testigos, por algo ella nacido de la pena; caminando por los pasillos del hotel, se encontró con Rina - ¡Oíste, qué encontraron un muerto! - exclamó Rina, extrañada por lo particular, ella había tratado con ese huésped hacía poco - ¿Sí?, cosa extraña, ¿no? - comentó ella de manera irónica y calmada, mirando a su amiga algo apagada -mmm, y Ángela, ¿Encontraste algo de lo qué vinimos a buscar? - preguntó ella cambiando de tema -Sí, estaban en una reunión extraña de gente palurda- respondió ella, guardando para sus adentros sus objetivos latentes, no deseaba que Rina se involucrara, ya se encargaría de ella  1 semana después Prisión de Máxima Seguridad de la CIABS, Sección de Castigos celda de confinamiento en la Base Lunar de CIABS -Agente Taylor, por última vez, le pregunto ¿Quién le ordeno la eliminación de objetivos no trazados por la agencia? - dijo el custodio -Yo misma lo decidí y total, cumplí con los estatutos a seguir sin involucrar a la Agencia y mucho menos a la institución; además de mantener mi identidad en sigilo y culminar exitosamente la misión asignada- respondió Dylan, mirando al custodio fijamente y sin el más mínimo sentimiento de culpa o miedo -sí, pero asesinó a su compañera de asignación Rina Croft- replico él, golpeando la mesa que había entre los dos, mirando a la agente -era necesario, pues su fecha de desactivación se determinó o usted no revisó los registros de la CIABS Nueva York, ante todo recuerde soy una alpha y tenemos que eliminar a todo aquel que se nos asigne eficazmente y sin demora- explico ella, convenciéndose a sí misma y bloqueando ese recuerdo para que no vieran lo que sucedió -usted tiene respuesta para todo, ¿no es cierto?, agente- dijo él en forma de ironía, buscando en la tablet y percatándose de que la agente no mentía, pero harto de su actitud arrogante y contestona -Sí, para que le digo que no- respondió ella con una sonrisa en los labios y enrulando su cabello con una mano -usted sabe, que estará prisionera aquí, hasta nueva orden o muestre arrepentimiento por su reacciones de anarquía- explicó el custodio molesto golpeando la mesa entre palabras -sí y no me importa, además no me arrepiento, los vi morir en las más horribles agonías; se lo merecían por infelices y desde ya le digo, apenas se descuiden me escaparé para concluir con los que me faltan; Después de todo soy una asesina innata creada por ustedes- dijo ella con ira, enfrentándose al custodio con un aire desafiante -mire, si usted logra escapar de aquí, se librará de todos sus castigos y la dejaremos continuar con sus planes- dijo el custodio confiado, pues nadie se ha escapado de la base lunar -es un trato- dijo ella en medio de una sonrisa, pensando la mejor forma de escaparse, solo le faltaban dos y los más poderosos de ellos    -no sueñe agente, nadie ha escapado jamás de la prisión lunar- replicó él lleno de orgullo indicándole la salida para que regrese a su celda -siempre hay una primera vez para todo- comentó ella con unos ojos en forma de serpiente, concentrándose en recordar como Andrea abrió el portal que la devolvió a la Tierra o en llamarlo para que la sacará de allí Se concentró lo más que pudo y logró abrir un inestable portal de color plata, se introdujo en él, antes que se cerrará se encontraba justo en el Rockefeller Center en Midtown, precisamente a los pies de la Catedral de San Patricio, era una iglesia hermosa; decidió entrar con temor, solo entraba en una iglesia para el aniversario de la muerte de sus padres adoptivos. Sentía un aura extraña, caminó hacia el Altar de San Miguel se inclinó diciendo -Sé que no querrás oírme, pues soy todo lo opuesto a ti- en medio de una sonrisa triste- es más, ni siquiera debería creer en ti o en Cristo, pues no hay salvación para los impíos de nacimiento; como yo; que jamás ha conocido el amor o algo así. Sólo quisiera saber, si era necesario tanta desolación y tanto dolor en mi vida- terminó llorando de dolor, pues aún estaba consternada por todo, la muerte de esos infelices no había calmado su rabia, era otro intento inútil de mitigar el gran dolor de su alma. Salió despavorida de allí, casi espantada dejó que la lluvia reciente la empapará y caminó por las calles sin rumbo hasta que escuchó -Vaya que usted no decepciona, su majestad- ella buscó de dónde venía la voz y respondió -y tú eres un entrometido, Andrea- -¿Qué le puedo decir? Mi trabajo es vigilarla y he visto que últimamente ha mostrado interés en su lado infernal- dijo él mostrándose frente a ella, aún sin superar que tiene un inmenso parecido a Helena -no, es que esté interesada, sólo es parte de mí y es normal que salga a la luz de vez en cuando, siempre lo ha hecho- respondió ella manteniendo su postura defensiva -Solo vine a decirle que su honorable abuelo, la solicita al término de la distancia- dijo él cambiando de tema, acercándose aún más a ella, antes que Keenan la pudiera detectar -Está bien, llévame ante él, ¿Qué más da?- dijo ella con resignación, pues quería respuestas, que solo le podían dar ellos Andrea hizo un portal de color rojizo y entraron en él; se presentaron frente a la sala real se encontraban Merite sentando en su trono y a su lado Helena junto con otros que parecían ser sus hermanos, Andrea se arrodillo ante ellos y dijo -como pidió su majestad, he traído a la princesa Daphne del Sexto Infierno- -Bienvenida querida, te estábamos esperando- dijo Merite con algo de emoción en sus palabras, caminando hacia ella -Sí lo supuse, ¿Qué necesitas de mí?- respondió ella incrédula, marcando distancia entre él y ella -Andrea y los demás pueden retirarse de la sala- dijo él cerrando los ojos, en ese momento todos se esfumaron, quedando únicamente los dos -Mi niña, no es necesario que te mantengas arisca ante mí, soy la persona que menos daño te haría; como sabrás siempre has tenido poderes de súcubo, pero ahora has manifestado telepatía y piroquinesis, ¿Cierto?- explico él con mucha paciencia y cariño, pensando que después se encargaría de castigar a su hija por estúpida -Sí, también hago estallar cosas y hasta matar con la mirada- respondió ella extrañada de que él supiera de eso Merite se rio un momento y dijo -eso se llama combustión molecular y la mirada de basilisco y con el tiempo vendrán más, pues eres mi nieta, la siempre deseada; por eso te mande a traer, quiero que te quedes para aprender a controlar tus poderes- -¿Perdón?- preguntó ella para que repitiera lo que dijo, no le agradaba nada la idea de quedarse en el inframundo 
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