-estamos llegando a Alaska- dijo Dylan manejando ya que Rina estaba cansada y habían cambiado de lugar
-Dylan, ¿Te puedo hacer una pregunta? - dijo Rina mirándola, ella nunca había sido una cobarde pero ahora resultaba extraño que quiera huir
-sí, claro- contesto ella mientras miraba el camino, había una fuerte ventisca, que aun con calefacción hacia muy difícil tener visibilidad
- ¿Por qué te fuiste así? - pregunto ella seriamente, aun no entendía el afán de ella de irse
-porque…, porque estoy perdiendo el control de mí misma y mucho más cuando estoy cerca de Keenan. Antes de que lo termine de perder quiero terminar la misión- confesa ella, esperando que Rina entendiera
-pero, podías haberte quedado y ver que él podía hacer por ti, para nadie es un secreto que él está obsesionado contigo y no parara de buscarte hasta que te encuentre- comento ella, sabía que no era buena idea engañar a un leader
-tal vez, si encuentro lo que vine a buscar aquí, nos regresamos a Nueva York ¿Te parece? - dijo Dylan, su idea principal era no volver, pero Rina tenía razón
-Ok, pero ¿Qué es lo que buscas? - pregunto Rina, pensando “¡Qué demonios puede haber aquí, en el fin del mundo!
-te acuerdas, que Dorian, planea despertar al Oricalcos, o sea muchos, pero muchos problemas para nosotros y que solo le faltaba obtener Alaska- explico Dylan en voz alta, y después dijo -y desde ¿Cuándo eres tan preguntona? -
-desde, que está en riesgo mi pellejo- admitió ella temblando de frio, no era tan resistente al clima
- ¡Que floja, me salió! - exclamo Dylan riéndose, propinándole un pequeño golpe en el hombro,
-no te rías de mi- dijo Rina devolviéndole el golpe, después busco en la maleta sus identidades y pelucas
-está bien, ya no me riere- contesto ella en medio de risas, hasta que diviso en el horizonte una especie de torres, cerca de la frontera
-Dylan ¡¿Qué es eso?!- exclamo Rina al verlo, ella había venido hace 2 meses y eso no estaba y definidamente que algo como eso no se construye en ese tiempo, ni siquiera con infrahumanos
-eso es lo que vinimos a investigar, ahora actúa natural- explico ella tomando sus armas y su peluca morena de cabello corto
Sonó una alarma *- ¡centinelas localizados!, ¡centinelas localizados! -* comunico la computadora central y apareció en la pantalla principal el mapa de América del Norte y luego se fue a Alaska mostrando dos puntos *– ¡dos centinelas encontrados en el estado de Alaska! -*
Galen aún tenía esperanza de encontrar a Rina y que Dylan estuviera viva en algún lugar, pidió la información de los centinelas, mostrándola en pantalla *–las centinelas alpha y delta Dylan Charlie Taylor, Rina Croft-*
- ¡Que! - exclamo Keenan que llegaba justo en ese momento y vio la pantalla principal de la agencia, que equivalía a la de un cine
Cahal también estaba allí, estaba furioso con Rina, y pregunto entre dientes - ¿Cuál es su ubicación exacta? -
-mostrando video y audio del intercomunicador interno central- comunicando la computadora, se veía a Dylan y Rina infiltrándose en una fortaleza bien custodiada. Galen intentó comunicarse con ellas *-acceso denegado, servicio de llamadas interrumpido por factores externos-*
-pásalo a mi teléfono- ordeno Keenan, no quería que nadie viera, lo que ella hacía en ese lugar
Galen intento pasarlo, pero la computadora aviso *¡acceso denegado!, los dispositivos están en función remota de localización* -sire, no podemos hacer lo que nos pide, porque perderíamos su señal, solo se puede ver en la pantalla principal, lo que podríamos hacer es desalojar a los demás centinelas-
Ellos solo las observaban, Cahal trataba de mantenerse frio y calmado, mientras veía como Rina coqueteaba con los guardias para distraerlos, mientras que Dylan se infiltraba por los ductos, todo estaba bien hasta que bajo de los ductos y se acomodó el vestido que era de baile árabe en color azul.
-Hazlo- respondió Keenan, odiaba no tener el control de las cosas y que esa mujer lo altere
-buenos días, sire- dijo Dylan con voz seductora, caminando muy suavemente hacia alguien que se encontraba de espaldas
Se giró hacia ella, era Dorian -al estar aquí, aceptaste mi propuesta de ser mía- se acercó a ella, acaricio su rostro
-como usted desee, sire- contesto ella tratando de mantener la calma, al ver esos ojos fríos, sin algún sentimiento y ese olor a sangre pútrida
Él la beso quitándole el velo que le cubría la cabeza y parte del rostro y le ordeno –baila, para mí-
Ella empezó a mover las caderas suavemente alejándose de él, mientras enfocaba su mirada en él, jugaba un poco con él al sentarlo y ella al alejarse y acercarse.
- ¡por fin, actúa como lo que es, una centinela nata! - grito una mujer con orgullo, caminando hacia el panel de control
- ¿De qué hablas Marilyn? - cuestiono Max apareciendo por otra puerta, al aumentar la crisis de falta de agentes, ni nacimiento de centinelas natos, lo llamaron a él para amortiguar la crisis
-querido, nosotras las centinelas mujeres somos un arma de doble filo, utilizamos nuestros cuerpos y atributos para conseguir lo necesario, sin remordimientos, ni pena, si hay que fingir amor, se actúa- respondió ella con una sonrisa cínica jugando con su cabello, si alguien nació sin corazón, es ella
-o sea que son unas arpías; así entrenaste a mis agentes- comento Max, le asombraba la incredulidad de esta mujer
Keenan estaba absorto, recordó la primera vez que estuvo con Dylan, era tímida y para nada seductora, estaba haciendo el esfuerzo más grande de toda su vida, al no ir para allá a despedazar vivo a Dorian y a ella marcarla por todas partes como suya y solo suya.
Rina estaba acabando con la cordura de Cahal, cuando le ponga las manos a esa lycan, ella recordara quien es su absoluto dueño o quizás la castigue, pero jamás se le ha ocurrido matarla, solo tenerla hasta que deje de ser divertida.
*falla en audio y video, error numero 597**perdida de comunicación interna* aleto la computadora volviendo la pantalla negra
Dorian recibió una llamada, -ahora vuelvo, espérame aquí- ordeno se trazó fuera de la oficina, odiando haber sido interrumpido en su deleite
Dylan sentía tantas nauseas, tomo una botella de alcohol y se enjuago, por primera vez en su vida lamentaba su rebeldía, ella debía estar completamente loca al pensar esto “deseo estar con Keenan, debí haber confiado más en él; ahora estoy aquí donde estoy completamente indefensa”
Busco información de donde pudo, hasta que escucho –te has portado muy mal y vas a tener tu castigo- ella se giró y dijo –Keenan- estaba sumamente sorprendida
Se trazó en frente de ella, él veía esos ojos, ese rostro y esos labios, que lo hacen estremecer, él la tomo suavemente del rostro y comenzó a besarla con locura por el cuello y los labios, se aferró a ella y susurro -¿Dónde más te toco él?... Quiero purificarte-
Él después bebió sangre de ella, trataba de mantener el control, para no lastimarla, porque no había tomado sangre de nadie más, desde que ella se fue, estaba sediento y hasta debilitado; -vamos de aquí- dijo él pensaba llevarla a su refugio
- ¡Espera!, Rina está conmigo y Dorian me dijo que no me fuera- dijo ella entrando en razón, quería irse, pero primero era la misión
-Cahal se encargará de ella y al único que debes temer y obedecer es a mí- dijo Keenan trazándola junto a él
-y ¿Qué hay de la misión? - pregunto ella alterada, pues sabia lo importante que era la para él y mucho más para ella y para su orgullo
-ya después, me encargare de él- contesto él exasperado, ahora mismo no le interesaba si Dorian acababa con medio planeta
Dylan se dio cuenta que era inútil razonar con él, una completa pérdida de tiempo que estaba irremediablemente atada a su voluntad y tal vez pueda ayudarla a superar su dolor y cree que lo ama, a pesar de todo.
- ¿Qué te ocurre? - pregunto él al verla tan lejana, que su cuerpo estaba con él, pero lo demás no
- ¿Qué realmente quieres de mí, Keenan? - pregunto ella, llevaba más de tres meses, llevando esta situación que no era nada cómoda, quería saber que esperar, no quería acostumbrase a algo que no será
Él quedo paralizado, por primera vez en su vida estaba nervioso, no podía sostenerle esa mirada y decirle la verdad, se puso de tras de ella y le cubrió los ojos con la mano y dijo –no te rías, tal vez sea la primera y última que te lo diga, pero te amo, Daphne-
Se impactó al escuchar esas palabras, eso era último que ella esperaría, pensó por un momento sus sentimientos hacia él, que eran muy compuestos, pero después de estar con Dorian, Cohen y recordar lo de Declan, pensaba en sus ojos violetas, inhalo cierta cantidad de aire
-yo también te amo; pero quiero verte el rostro- dijo ella retirando suavemente su mano y se girándose hacia él, vio que estaba ruborizado, que parecía un niño
- ¡increíble!, alguien de mi edad haciendo estas ridiculeces, te lo que siento te lo demostrare con mis acciones- dijo él volviendo su postura de arrogancia
Ella se rio al ver su actitud infantil diciendo –no te preocupes, no soy muy romántica- alejándose de él
- ¡te dije que no te rieras! Y ¿A dónde crees que vas? - dijo él sosteniéndola del brazo con una sonrisa lasciva
-a reportarme a la agencia, recuerda que sigo siendo centinela, a pesar de todo y a llamar a Ana para decirle que estoy viva- contesto ella tomándole el brazo y sonriendo discretamente
-yo te llevo, y por supuesto que no iras así vestida- dijo él soltándola suavemente, ella estaba loca, si pensaba que la dejaría ir
- ¿Cuál es el problema? Si ya casi toda la agencia que ha visto así y mucho peor- respondió ella en medio de carcajadas
-eso fue antes de que fueras mía- dijo él entre dientes imaginando las palabras de ella, recordó que ella estaba relacionada con Declan, también se encargaría de él
-ok, déjame cambiarme- dijo Dylan, tampoco le gustaba mucho la idea, estar por allí vestida de bailarina árabe
-mientras voy a informarle a Drake, que te encontré, espérame aquí. Hablo en serio- dijo él muy seriamente, antes de trazarse le dio un beso
Tomo un teléfono que estaba en la mesita de noche, en ese momento vio una extraña pintura, de un hombre arrodillado que pareciera que pidiera clemencia y uno de pie muy parecido a Keenan, se quedó por un momento observándola, pero se acordó llamar a Rina, se sentía culpable y si tenía problemas tomaría la culpa y el castigo que le dieran, se cansó de llamar y nadie contestaba.
Es ese momento llego Keenan, solo la miro por un momento y pregunto -¿Qué fue lo que realmente paso antes de irte?- después de escuchar de Ana, como había llegado, se sentía un imbécil
Ella le explico lo mejor que pudo como se sintió en ese momento, le dijo casi todo, excepto por la parte de Cohen y los marets, y después se confesó –realmente no sé ¿Qué me está pasando?, tengo mucho miedo de volverme igual a Helena o de lo que pueda pasarme, que se vuelva mucho peor, siempre fui de naturaleza inestable, pero esta vez no puedo controlarme- se acercó a él y le dio un abrazo, esperando que de alguna manera la salvara o parte de ella, no quería ser un demonio, ni tampoco perder su humanidad
- tranquila, no te ocurrirá nada, yo te protegeré- le prometió él, sabía lo que era temerse así mismo, él tenía miedo de que volverse loco como sus padres
Ella le sonrió y pregunto - ¿Qué significa esa pintura?- algo le decía que tenía que ver mucho con él
-un recordatorio- contesto él con una voz melancólica y algo lejana, la apretó más hacia él
-¿De qué exactamente?- volvió a preguntar ella, buscando su mirada, él ocultaba muchas cosas y esta era una de ellas
-de mi pasado… de lo que no quiero convertirme, de lo me pasara después- contesto él entrecortado, tratando de alejarse
Dylan lo retuvo y le pregunto –pero, ¿Quiénes son los del cuadro?- se veía que no solía hablar de eso o que alguien lo haya visto
-el antiguo leader Apolo, mi padre y yo, cuando lo mate por su locura y la otra parte… es cuando encerré a mi madre en un volcán, la leader Osiris- contesto él mirándola a los ojos, pidiéndole que no lo dejara solo
-como soy su hijo y heredé los ojos de mi padre y el cabello de ella, pude haber heredado su locura- dijo él después de abolir esos recuerdos de su cabeza
Ella entendió que todavía no era el momento y le prometió –estaré contigo, hasta que me necesites- aún no salía del asombro
Keenan tomo un poco de distancia de ella, no podría cumplir esa promesa, porque la necesitaba siempre y ella no era inmortal, si acaso viviese por 40 años, dijo –aprovechare que estas aquí-
Sonó el celular de él, susurro en voz baja –demonios-, ella lo miro y sonrió diciéndole –tómalo-
-Keenan- respondió él, escucho por un momento lo que le tenían que decir y luego dijo –yo me encargare personalmente de ese asunto-
Dylan estaba extrañada, cuando termino le pregunto - ¿Qué ocurre? - mirándolo extrañamente
-solo que se van a reunir los líderes de los habitantes de mi territorio y tú iras conmigo- respondió él tomándola del brazo
-y yo ¿Por qué? - pregunto ella con un aire de inocencia, riéndose hasta que recordó que Cohen, Kohl y Alexa estarán allí
-porque así quiero- respondió él, quería que todos supieran que ella era suya, sabia de las relaciones que ella tenía con los marets
-pero, yo no tengo vela en ese entierro- comento ella con seriedad, tenía muchos enemigos y muchas cosas que prefería que estuvieran lejos de él
-claro que sí, aceptaste ser mi amante- dijo él riéndose de la actitud de ella, tan infantil e inocente
-rayos, eso también es parte de estar contigo- comento ella, corriendo los ojos, no era muy buena para los protocolos
-sí, ve a cambiarte o ¿Quieres ayuda? - dijo él con una sonrisa en los labios, después se alejó y le busco un vestido rojo
-¿tú pretendes que me ponga eso?- pregunto ella con una ceja alzada en medio de risas, ese no era su estilo
-sí, pero que estés solo conmigo- aclaro él, poniéndoselo en la mano con sonrisa lasciva
Lo tomo y se fue a cambiarse, se desordeno todo el cabello en el proceso, cuando se miró en el espejo, parecía una muñeca y pensó en voz alta – ¡parezco puta!-
-yo no diría eso- dijo Keenan detrás de ella, poniéndole un collar y dándole unos cuantos besos en el cuello, -solo diría que extremadamente sexy- comento él
-¿Dylan está viva?- pregunto Luc sumamente sorprendido, sabía que era resistente pero no tanto
-sí, fue encontrada en Alaska junto con Rina haciendo parte de la misión y fueron traídas aquí por el leader y el shani- contesto Galen, no con el mejor ánimo porque no la podido ver en días
-Luc, recuerda ponerte tu uniforme de armada y guiar al ejército humano, hay reunión de líderes y no quiero problema alguno, además de que viene nuestro director de sus vacaciones- ordeno Menw, había escuchado la conversación de ellos acerca de Dylan
-Estoy en eso, pero ¿Por qué necesitamos a los humanos? - comento Luc, ellos son mucho más fuertes que ellos
-simple, un centinela le cuesta mínimo 50 millones al estado, hemos perdido demasiados centinelas estadounidenses y somos muy pocos, por eso que sean la primera línea sea de humanos ya que son mucho más baratos y hay sobrepoblación de ellos principalmente asiáticos, si no hacemos un guerra entre ellos, involucrémoslos a la de nosotros y así se verá mermado el gasto de los gobiernos- explico Menw con excesiva frialdad, a él no le importaban los humanos, los consideraba inferiores
-entendido, ¿localizo a Dylan y Rina y les informo?- consulto él, Dylan aunque ahora tenga una relación con un leader no la hacía diferente de ellos
-no sabría que decirte, ya que ella es jurisdicción de Keenan y la otra es de Cahal y honestamente, prefiero no meterme en ese asunto- respondió él, limpiándose las manos
-o sea ellas son problemas del jefe, no nuestro- contesto Luc, con simpleza, pues él no estaba para complicarse
Menw estaba pensativo, ser el tercer jefe de la agencia y ser el capitán de los alpha y los psi, en si un sigma, ser todo eso, no era tarea fácil y mucho más, si eras el superior inmediato de Dylan Charlie Taylor, una mujer que volvería loco a cualquiera, su mejor centinela, la única mujer por la que siente una gran atracción, por ella ha ignorado una orden del consejo;
-hermano ¿En qué piensas?- pregunto Ash, mirándolo intrigantemente, lo veía tan pensativo, que se iba poner viejo
-en nada, Ash. ¿Estas lista para el operativo armado?- dijo él cambiando de tema rápidamente, no quería entrar en detalles.