Keenan, aún no entendía porque le dio esa rosa a ella, a nadie él le había dado por regalársela, además ella era distinta a todas sus amantes, esta era para nada delicada, ni siquiera refinada; era dura y algo tosca; y más cuando se la rechazó, él mismo desactivó el sistema de seguridad y se la puso en una mesa.
Cahal mirando a Keenan pensativo y vio hace rato la actitud de la centinela dijo –Keenan, interesantes centinelas, los que nos enviaron- él lo decía por los tres, porque también observó la actitud de Safira hacia el delta.
Safira entró diciendo -no les especificaron la misión, verdad- mirando a los dos, no le gustaba que los engañaran así, porque se darían cuenta al final.
-aún no deben saberlo, solo le di una pista a la mercenaria - dijo Keenan, entre menos sepan mejor porque habría mucho caos y tendrían que exterminar a todo aquel que sabe demasiado.
Dylan está en la cocina haciendo su cena: bebida de aloe, té verde, batido energético de vainilla, pastillas de proteínas y unas pastillas de hierro, ese era su desayuno, almuerzo, cena y hasta postre, no comía nada sólido, no que fuera más grande que una pastilla.
Se fue al baño se refrescó, se quitó varias capas de sudor que tenía por ir hasta Bombay por un zombi (mitad humano-vampiro iniciado) necio. Escuchó la puerta de entrada y supuso que era Galen o Rina, cualquiera de los dos.
Se puso jeans negros, con una blusa blanca, chaqueta de cuero n***o y guantes, se dispuso a entrenar, dormiría lo suficiente cuando la maten, en la sala la esperaba Rina –dime, ¿Qué paso?, Dylan entre ustedes dos- dijo ella con curiosidad.
Dylan buscó la dichosa rosa azul y se la mostró diciendo –me dio esto, se lo rechacé, pero cuando vine aquí lo encontré en la mesa de centro- sentándose en el sillón.
-a ver si entendí lo tuteas, le rechazas el regalo y él te lo trae hasta aquí- dijo Rina leyendo la nota de Keenan en el gel, aun no entendiendo la manera de actuar del leader
-si preguntas, mañana mismo se lo devolveré- dijo Dylan, ajustándose sus armas y su intercomunicador en la oreja izquierda,
- ¡estás loca! Por algo él te la dio y no quiero tener que guardar luto por ti, además ya viste lo que le hizo a ese dichoso gel especial, como si no fuera nada con lo difícil que es conseguirlo- dijo Rina conociendo a su amiga y como era, no terminaría bien.
-además ¿A dónde vas? - dijo Rina levantándose del sillón intentando detener a Dylan, porque es casi una esclava del trabajo.
- a controlar a las pandillas del Bronx, lo de siempre evitar que los humanos se maten- dijo Dylan, mirando a Rina no entendía su afición de evitar peleas bizantinas y aplicar justicia.
-deja de preocuparte tanto de los humanos, Dylan- dijo Rina, ella sabía ante una pelea ella saldría perdiendo con una alpha, pero lo intentaría.
-ese es mi trabajo, recuerda evitamos que entre las criaturas y los humanos se destruyan- dijo Dylan que aún recuerda cómo fue que terminó en esto, al tener esto ella trataba de controlar al demonio interior que tenía ganas de vengarse de la sociedad. Caminó hacia la puerta y se fue.
Se metió al Brooklyn unos de los barrios más peligrosos de todos, sonó su intercomunicador –Dylan, ¿Estas con el jefe de la pandilla?- dijo Jack fríamente
Ella mirando a su alrededor muchos creían que los pandilleros eran humanos, pero si ellos supieran que son rouge (mestizos que no tienen las habilidades de centinela y parias antes las demás especies).
-voy para allá, a decirle que controle a su gente o serán exterminados- dijo Dylan sin emoción alguna, no le gustaba matar, aunque estuviera en su instinto, pero ellos estaban matando inocentes y ella no lo permitirá
-muy bien o sino nos castigarán a nosotros- dijo Jack pasándole información a Dylan por la pantalla del intercomunicador
Aunque Keenan la había reservado, tenía otros asuntos pendientes, después de esto iría con Joe a atrapar a un humano pedófilo con cierto nivel de vampirismo con los niños. También era parte de su trabajo controlar a los humanos fuera de control; ni los humanos pueden con ellos mismos.
Ella entro a un edificio un poco destartalado donde había distintas mezclas de razas que no salieron muy bien que digamos y por eso se ocultan tras máscaras; - ¡Pete, ven acá! - grito Dylan mirando alrededor.
-estoy aquí, Dylan- dijo Pete; era una extraña humanarpir (mezcla de humano con arpía), pero está mejor que sus subordinados; mientras caminaba hacia ella con una espada
-si piensas matarme, mejor piénsalo bien- dijo Dylan con mirada retadora con sus pistolas en la mano listas para disparar.
-no soy tan tonto, Dylan ¿A qué viniste? - dijo Pete guardando la espada tomando su posición de líder sentándose en su silla.
-vine a decirte que controles a tu gente o la agencia se encargará- dijo Dylan señalándolo para que entendiera muy bien que era en serio, no estaba para perder el tiempo
- ¿Y si no lo hago qué? - dijo Pete con tono retador levantándose sabía que ella tenía la fama de no herir a alguien que ella consideraba que no lo merecía
Dylan disparó diciendo –esto te pasará- el disparo le dio a un muñeco que tenía, justo en la cabeza, la paciencia le llegaba hasta que te metías con alguien débil e inocente, como ellos estaban haciendo.
Pete la miró aterrado, había metido la pata con ella –no aseguro nada, pero lo hare- dijo él, ya la había visto y no quería meterse con ella
-eso espero, la próxima vez que venga, no voy a ser nada social- dijo ella marchándose de aquel depósito.
Llamo a Joe - ¿Dónde estás? - dijo ella mirando en su pantalla el perfil de ese pervertido, le daba asco, gustosa le patearía el trasero.
-Dylan lo tenemos localizado, pero creo que no es totalmente humano- dijo Joe apurado
-eso, ¿Acaso es un problema para mí? - dijo Dylan con sarcasmo y algo de jocosidad, como si fuera algo nuevo; hay humanos que solo son un 85% humanos que tienen en alguna rama algo de las diferentes especies a unos nunca le sale, a otros es discutible.
-estoy en Avenida Madison- dijo Joe, completamente ajetreado le importaba mucho la ayuda de Dylan, tuvo que hablar más de dos semanas para convencer al sodid Jack, para que le enviara la ayuda de un alpha.
-voy para allá- dijo Dylan caminando, porque el tránsito de Nueva York era un asco y cuando llegara, se habría acabado toda la acción y caminar era un buen estudio del área.
Caminó donde estaban un montón de patrullas de policía, ella llamaba la atención por los sais, vio a Joe era un rouge humano, que se hizo paso entre los humanos.
-Dylan, nadie se atreve a entrar, por temor que mate a las otras dos que tiene- dijo Joe alterado y muy molesto, sabía que él dé a milagros, podían con su propia especie, pero necesitaba a la agencia, aunque, después le cobrarían el favor.
- ¿Cuántas tiene? -preguntó ella mientras cargaba su arma quería saber cuántas eran para poder protegerlas lo mejor que podía
-tiene tres, según sabemos creemos que son más- dijo Joe aun no pudiendo creer el descaro de algunas autoridades
-quédense aquí cuando salga con él, vayan por las rehenes cuando yo haya salido por esa puerta, antes no ¡escuchaste! - dijo Dylan con sus dos armas en mano, saltó hacia una ventana que había en el lugar.
Era un depósito de lo más pútrido, olía a sangre, heces, miedo, sudor y otras porquerías, las paredes estaban manchadas de sangre humana. Vio las cuerdas con que amarraba a sus víctimas.
Entonces escucho un gruñido tan bajo que una criatura normal no lo hubiera escuchado, atravesó silenciosamente una puerta, lo vio era una especie rara de rouge y la más peligrosa de todas, una arpía con vampiro (arpirvamphr); tenía la piel color verde.
Vio que torturaba a una niña, le recordó sus días de debilidad. Él al verla salió por otra ventana, ya que era de noche podía salir sin problema. De cierta manera ella prefirió que fuera así, para que no traumara tanto a las víctimas.
Ella empezó a seguirlo a alta velocidad, el condenado corría muy rápido según su intercomunicador a 60 millas/h; ella podía detenerlo con un disparo, pero podría lastimar humanos y las balas que utiliza están hechas de ácido y cianuro además que se calientan a más 400° C, paralizan a las infra humanas, mata al segundo humanos.
En esa persecución que ya llevaba más de 30 min tuvo que saltar encima de los autos y varias personas; él estaba alzando el vuelo; tomo sus dos armas y le disparo a 3 cm del corazón lo suficiente para inutilizarlo; cayó al pavimento ante la mirada de humanos curiosos.
Cuando ella tenía adrenalina por mucho tiempo se revelaba su parte demoniaca, las marcas en el cuerpo, almendran los ojos (tipo serpientes) y los cuernos; por eso la llamaban el demonio de Nueva York. Aunque estaba muy cerca de cumplir a la mayoría de edad para los demonios que eran los 28 años, poseía varios poderes de ellos, aunque casi nunca los usara.
Dylan pensó “hay algunas razas que nunca deben mezclarse principalmente vampiros con arpías, brujos, humanos, sirenas, demonios y otras. Causan demasiados problemas y son más peligrosos de lo normal”, los humanos la miraban con terror, otros con admiración, en Nueva York y en varias ciudades del mundo, no era raro ver un centinela corriendo detrás de un fugitivo.
Sonó el intercomunicador –¡Dylan, persecución a más de 30 millas/h del demonio de Nueva York y le disparaste, por televisión! - dijo Jack gritando porque la vio por las noticias humanas, se suponía que sería discreto
-Jack relájate, no era un humano era un rouge y no cualquiera, sino era un arpirvamphr; no lo maté solo lo neutralicé- dijo Dylan recogiendo al rouge –y trae a los gamma, épsilon y dseda aquí- dijo ella.
Ella miraba a los humanos, si supieran todo lo que anda detrás de ellos y con todas las criaturas con las que tienen que pelear para mantenerlos a salvo pensó “ahora viene un gamma efectúan el blanqueo de la memoria a las víctimas; los épsilon esterilizan la escena y recolectan evidencias además de que mantiene en control a los demás, los dseda investigan el organismo de las víctimas y los eta se encargan de los humanos”
Ya eso no era problema de ella, capturó al prisionero, que si no se equivocaba tendría que matarlo, eso depende del consejo, aunque para ella se lo merecía. Se marchó cuando vio a Ash, Menw y Luc.
-Buenas noches centinela Ash dseda, Menw sigma y Luc gamma, chicos este ese Joe- dijo Dylan presentándolos e yéndose porque no tenía nada más que hacer.
Joe se fue detrás de ella diciendo- Dylan, explícame que no estoy entendiendo nada de la agencia- dijo él preocupado, no quería estar desprevenido ante estos mastodontes.
Dylan lo miró y lo comprendía exhaló diciendo –mira, ya tu sabes de donde nos sacan verdad, somos una asociación de distintas razas infrahumanas. Según los gobiernos no existimos, somos un mito, pero como sabes estamos en todas partes y muchos saben que estamos allí. Somos superiores al gobierno y los sistemas humanos, estamos por encima del sistema, pero abajo del consejo. Somos un semi ejército que se encarga del trabajo que nadie más quiere hacer, estamos clasificados por las letras del alfabeto griego alpha, beta, gamma, delta, dseda, épsilon, eta y sigma además psi es una subdivisión, dentro de esos sectores nos clasificamos por cintas negras, azules y chocolates. Nuestro deber es que se respete el pacto infrahumano-humano y evitar el caos a cualquier precio. - dijo ella, él era un rouge y sabía varias cosas de la agencia que no saben los humanos.
- ¿Cuál es la función de cada uno? - dijo Joe, él respetaba a los centinelas, su trabajo era un asco y sus jefes iguales.
-alpha mercenarios, beta hackers, gamma borradores, deltas ladrones, dsedas forenses, épsilon limpiadores, eta relaciones y sigma centro de mando e investigación; los colores son n***o rango máximo, azul naval medio y chocolate aprendiz- dijo ella para que él entienda la complejidad de la agencia y mejor que le cumpla a Jack lo que le prometió.
Caminó hacia Menw era un maret con hada de facciones delicadas, pero las apariencias engañan, él era un sigma porque quería, él realmente es un psi-alpha.
- ¿Qué haces aquí? ¿Qué encontraste Menw? - preguntó Dylan le parecía muy raro que un rouge sea pedófilo, generalmente aborrecen a los humanos y más a los niños.
- sabes que hay muy pocos de nosotros, todos tenemos que cubrir ramas y encontré raros patrones de ataques, pareciera que no se alimentara, solo se excita con su dolor y preparará las víctimas para alguien más- dijo Menw colocándose los guantes mientras tomaba datos con su intercomunicador.
Dylan miró a través de la pantalla de su intercomunicador datos sobre la masacre de Chicago y vio que eran los mismos patrones de conducta, parecían más de una manada que divertían a alguien más.
Tomó los datos de la escena sin que Menw supiera el porqué, luego fue donde Luc que no era la criatura más simpática socialmente, una mezcla de vampiro con fae de intensos ojos negros de belleza casi irreal, que también pertenecía a los pocos psi que hay en el mundo y que siempre tuvo una relación de amor-odio con Dylan.
- ¿Qué información tienen Luc? - dijo Dylan pasando sus datos a Galen para que investigue a través de los archivos de los centinelas, era la mejor red del mundo toda criatura viviente en la tierra estaba registrada allí, y solo podían entrar sigmas y betas negros, opcionalmente los psi.
Luc miro a Dylan, son enemigos por naturaleza su partes demoniacas- fae, pero desde siempre ha sentido una fuerte atracción hacia ella dijo –ellas lograron escuchar, a través que todo el miedo y el temor, que esperaban al maestro que les daría la eternidad- con una frialdad muy exacta y lógica.
- ¿Cuál es la mejor manera que lo superen? - dijo ella, la agencia podía ser todo lo que quieran, pero las víctimas de los atentados recibían toda la ayuda posible, pero claro dependía del centinela que se encargaba de la misión.
-es alejarlas de la ciudad e internarlas en un campo- dijo Luc aun con su lógica e indiferente parándose frente a Dylan, aún miraba a ese demonio de mujer y no podía creer que ella pudiera ser engendrada y ser tan hermosa, la quiere solo para él, pero no dijo nada y se apartó.
Tenía lo que necesitaba, ella ya había unido cabos que los ataques estaban relacionados solo tenía que ir al South Bronx, a North Harlem y Brooklyn y para confirmar sus sospechas, el mejor lugar para conseguir información en todos los lugares del mundo, eran los bares de mala muerte y los barrios bajos; entonces iría allá.
Fue a South Bronx a investigar en el árcade de Bo, unos de los más grandes agujeros del infierno sobre la tierra, donde solo iba lo peor de lo peor y si salías vivo considéralo, una suerte;
Ella entró y fue directamente hasta Bo, pasando por drogadictos y montón de psicóticos en busca de la muerte; -Centinela, si viniste a cobrarme mi pago semanal, me faltan tres días- dijo Bo gritando de manera muy jocosa.
-eso no es mi problema, habla eso con los sigmas, no conmigo- dijo Dylan gritándolo acercándose a él, cuando lo tuvo frente a frente dijo –vengo por información, Bo- con la pistola en las manos, no hería a nadie que no lo mereciera, pero no confiaba en nadie de aquí y pondría límites, si nadie quería salir herido.
- ¿Con que tú eres Dylan Taylor?, cierto- dijo Bo con curiosidad él honestamente no creía cuando le dijeron que era una mujer, esperaba a un hombre, pero no se quejaba era mucho mejor así.
- ¡vaya, al parecer soy famosa!, como sabrás no me gusta perder el tiempo- dijo ella, si conseguía la información que necesitaba aquí, podría recargar energía y controlar sus demonios internos.
-lo sé, pero a cambio qué me puedes dar por esa información- dijo él la usaría para exterminar a la competencia, es una alpha, no sería ningún problema matar a unos cuantos humanos necios, que no entienden que son menos que basura.
- ¿Qué vivas? - dijo Dylan con desidia, estaba casi segura que este sería igual a los demás, le pediría que quite a alguien del camino, solo porque es una alpha, pero no la convierte en una asesina a sangre fría, pero solo se aceptaba a sí misma usarlo de portada.
-vivir, Dylan soy un mitad humano- mitad vampiro, ya vivo- dijo Bo extendiendo los brazos en señal de victoria y una sonrisa completamente desagradable.
-te puedo matar en 2.5 segundos, sin que ninguno de tus guardaespaldas pueda detenerme y antes de salir de este agujero de porquería, exterminaría todo tu personal, sin esfuerzo y mucho antes de que se den cuenta. Y no tendré ningún problema porque los alpha tenemos permiso para matar libremente- dijo Dylan fríamente evaluando su reacción ante los hechos, podía hacerlo, pero no era fanática de la matanza sin sentido
Bo vio cuando Dylan preparaba su arma, sabía lo que podían hacer los centinelas entonces dijo –no tengo mucha información, solo sé que un alto rango nos está ofreciendo a los rouge completarnos con un culto de sangre; pero deberías ir a Harlem al club de bailarinas pussycats- dijo él, no quería problemas con la agencia por el momento.