-Estas segura, ¿De qué quieres volver al mundo terrenal?- pregunta Merite con la ligera esperanza de que le dijera que no o que solo iría de visita
-Sí, ese fue el trato y además tengo asuntos pendientes; pero prometo comunicarme y practicar- contesto Dylan abriendo un portal hacia la sede de la CIABS en NY
-Suerte y recuerda tú eres mi representación allá, todo lo que decidas o hagas tendrá mi completo apoyo- dijo él dándole un beso en la mejilla y deseando que no tenga que abusar de sus aún inestables poderes y necesitar a su esquivo consorte.
-Tranquilo, estaré bien; después de todo soy tu nieta- replico ella, manteniendo en secreto que toda su mente esta fractura y no sigue ninguna línea de tiempo
Cruzó el portal, desea pasar desapercibida por el momento, llevaba una capucha negra, lentes oscuros, además de ir completamente cubierta de pies a cabeza, tenía que llegar a la agencia, sabe que es la mejor manera de lograr sus objetivos. Se hizo intangible para atravesar todas las puertas y paredes de la agencia. Allí siempre tenía un escondite con dinero en efectivo en lo que es su casillero fue a buscarlo, era algo muy necesario.
-Dylan Charlie Taylor, ¡Vaya que esto sí es una sorpresa!- dijo una voz al detectarla por su olor
-Hola, jefe o mejor te digo Draco- respondió ella con una sonrisa, sin mostrarse totalmente
-Me debes algunas explicaciones, Dylan- cambiando el tono de voz a uno más serio, porque si eran verdad los rumores que contaban en la agencia estaban en muchos problemas con su presencia allí
-Yo no voy a explicar nada, nunca lo he hecho y no lo voy a hacer ahora. Confórmate con saber que estoy aquí- replicó ella aun dándole la espalda y sin mostrar mucho interés en su ser.
Él le lanzo un ataque, pero ella lo detuvo y se lo devolvió aumentado telepáticamente, sin ni siquiera mirarlo, se colocó justo detrás de él antes de pudiera reaccionar y le susurro -deberías de no ser tan confiado, nunca debes juzgar a tu oponerte basado en experiencias anteriores-
-¿Có…cómo hiciste eso?- pregunto él titubeando, analizando que si ella hubiera querido lo extermina sin haber movido un solo dedo y con la duda de saber de dónde ella saco tanto poder
Dylan hizo un leve gesto – entrenamiento o que crees que me fui hacer vida social- respondió ella sardónicamente
-¿Qué haces aquí? Si eres tan poderosa y tienes tu libertad- dijo él, alejándose de ella, con más preguntas que respuestas
-Una excelente pregunta, no te pienso responder del todo; solo vine de servicio o mejor dicho de pasadía apenas consiga lo que deseo, me voy tal y como vine- respondió ella sentándose en una silla que había en la sala
-Sabes que Keenan, te busca viva o muerta y hasta debajo de las piedras, además de los que nos hará si sabe que estas aquí y no lo reportamos- comentó él recordando la ultima vez que observo la ira del leader
-No te preocupes de Keenan, me encargo yo y más pronto de lo que te puedas imaginar- dijo ella desapareciendo ante los ojos de Draco
-¿Qué ocultas Dylan?- pregunto él para sus adentros, había demasiado misterio con ella y desde cuando un leader pregunta por una simple centinela con tanto afán
Ella caminaba entre las concurridas calles de Manhattan cerca del Central Park, miró hacia la torre del leader con sus vidrios azules que reflejan el atardecer y pensó “Tan lejos y tan cerca” además que le indicaba que tenía que buscar donde pasar la noche, no deseaba ser encontrada, bajo ninguna circunstancia y los poderes de los rastreadores se acentuaban al caer la noche.
Fue al Park Central Hotel a pedir una habitación sencilla, sabía que la mejor manera de esconderse era a plena vista y donde nadie sospecharía; al llegar a la misma se quitó únicamente la capucha observando hacia el parque haciendo planes de sacar todo de sus múltiples escondites regados por toda la ciudad; además de que tenía que comprarse ropa y equipos; pero tenía que dormirse para que no sea detectada ni por error; se acostó en la cama y entro rápidamente al sueño profundo.
Keenan por otra parte estaba intranquilo mucho más desesperado de lo habitual, sin contar que estaba lleno de celos, no dejaba de pensar de en ¿Dónde? y ¿Con quién? Andará Dylan, pues Merite ya le aviso que ella ya estaba en la tierra y supuestamente en su ciudad, pero no la siente cerca, mejor dicho, cada vez más lejana, además de estarse controlando con pastillas que simulan su esencia tampoco es que le haga mucha gracia.
También admitía su creciente culpa pues él nunca fue directo con ella y la mayoría del tiempo decía muchas cosas que no sentía, ni siquiera la trato como su consorte, sólo en algunos momentos mostraba una parte de todo lo que causaba en él. No soportaba y a la misma vez le atraía la osadía de ella; teme quedar tan loco como su padre, por eso tiene que encontrarla como sea.
América del Norte, Estados Unidos de América, Estado de Nueva York, Ciudad de Nueva York, 15 de marzo de 2611 a las 01:45 horas
Ocurre un gran temblor se coloca la ciudad en estado de alerta roja, destruyéndola desde sus cimientos y con varias repeticiones, Dylan despierta y ve todo hecho pedazos, lo único que la salva es un campo de fuerza, creado involuntariamente; se conectó al Centilnet, descubre que es sismo con una escala Richter de 13.5 y que está creando un tsunami en el océano Atlántico, además que estos eventos se están dando en toda la costa continental. Desde los satélites de la agencia se observa que está surgiendo una porción de tierra del tamaño de Texas y California juntos.
-No, no será ¿La Atlántida? O sí- hablo ella en voz alta yendo hacia la agencia, cuando llego observo la destrucción que había a su paso e irónicamente solo había dos edificios en pie en más de 30 km a la redonda, la torre del Leader y la agencia
A través de las pantallas en la punta de lo que parecía un palacio había una mujer de espaldas con unos largos cabellos negros y un traje blanco, se notaba desde allí que era extremadamente poderosa, a medida que subía lo que parecía el continente perdido aumentaban los maremotos en el mundo.
Justo en ese momento llego una ola de más de 300 metros y arraso con el edificio como si fuera de juguete, Dylan nuevamente creo un campo de fuerza, pero la fuerza del mar la arrojo hacia una de las ventanas de la torre hasta romper el vidrio y quedar dentro de ella, justo en ese momento Keenan estaba al frente de ella; se miraron pausadamente por unos segundos que parecieron horas.
Dylan recobrándose en sí y llenas de dudas -Sabes, ¿Qué está pasando? - pregunto ella analizando la respuesta de él
-No te preocupes por eso, no es tu problema- respondió él sin dejarla de mirarla fijamente, lo único que se podía distinguir de ella eran sus ojos de plata y su característico olor
-Excelente idea, mejor me voy por donde vine y asunto acabado, total este lugar es un basurero- respondió ella, por el simple hecho de desafiarlo
- ¿Para dónde vas? Deja de decir locuras, aunque sea por una vez- dijo él con una voz calmada pero firme, agarrándola de un brazo
Ella se hizo nuevamente intangible, soltándose de él y trato de hacer lo mismo que hizo con Draco, pero él la detuvo agarrándola nuevamente, con la excepción que esta vez su mano era del color de sus ojos, además de su fuerza descomunal, la cargó de peso y le dijo -ni siquiera lo intentes; acabo de rezagar tus poderes, por un tiempo-