Luego de dos meses de citas a escondidas, de noches en vela junto a la estufa, de miradas furtivas, y de incómodas prácticas con el equipo, Matt convenció a Ashton de que era hora de que los chicos, todos ellos, supieran la naturaleza de su relación. Lo habían hablado cientos de veces. Salir del closet con el equipo era algo que asustaba mucho a Ashton, puesto que no conocía demasiado a cada integrante. En cambio, Matt era popular por no distinguir género a la hora de involucrarse con alguien. Nunca había ido en serio con ninguna persona, nunca había tenido un novio, nunca se había declarado abiertamente homosexual… sin embargo, Ashton era la excepción a su regla. Iba en serio con Ash, era su novio, y lo quería como no podía explicarlo con palabras. Quizás, pensó Matt, era por eso que no

