Zacary achinó un poco sus ojos con una leve expresión de sospecha, luego de haber escuchado los susurros de ese hombre a******o. Podría decirse, que los cinco sentidos del joven eran más perspicaces que los de una persona normal, ya que a diferencia del clan Hoong, los cuales por medio de un riguroso entrenamiento afinaban varios de sus sentidos, el esclavo de Frederick atravesó por un sendero muy distinto al del clan mafioso, ya que después de haber pasado por tantas pruebas médicas, e ingerido una cantidad peligrosa de drogas experimentales, dieron como resultado que él sin mucho fuerzo, pudiera sentir, oír, ver, probar y oler con más intensidad que una persona corriente. “Dones” que Zacary realmente no deseaba, porque en algunos casos, jugaban en su contra. Pero pese a todo, en ese

