Posiblemente unas tres horas después de salir del instituto, Zacary llegó a su destino. Se trataba de una imponente mansión de arquitectura antigua, la cual se encontraba en las afueras del estado Lons – Le-Saunier, a pocos kilómetros de la frontera con Suiza. Cuando llegó a la entrada, se dirigió hasta el estacionamiento, guardó su moto, para encaminarse hasta la entrada principal. No fue necesario abrir la puerta, porque un joven ya se había encargado de la simple tarea. Zacary observó al joven. Este se encontraba completamente desnudo, un detalle que el chico tatuado le restó la menor de las importancias. El joven con la vista puesta sobre el recién llegado, abrió su boca para decir: —Él... salió — Musita con voz ahogada y temblorosa. Zacary después de escucharle, esboza u

