Mik iba caminando al lado de Santiago, quien en ese instante se encontraba muy emocionado, comentándole acerca de un comic que Mik realmente nunca había leído, sin embargo este fingía interés hacia la conversación, por el simple hecho que le alegraba mucho ver a Santi de esa manera. Él sabía que desde que Leonardo le rechazó, el castaño había estado deprimido. Depresión que solo mostraba estando con él, porque el jovencito no deseaba que su familia se enterara de su primera herida amorosa, la cual Mik se encargaría de curar. —¡Yo me sorprendí mucho cuando descubrí que el malo todo el tiempo fue el doctor! De verdad que ese giro que dio la historia fue súper genial. Estuve leyendo en un blog, y al parecer yo no fui el único sorprendido — Comenta Santiago con brillo en sus ojos, viend

