Isaías iba detrás de Zacary, el cual suspiraba de fastidio, por saber que ese gemelo le estaba siguiendo. Cuando decide voltearse para verle, observa que el pelinegro también se detiene, viéndole con una pequeña sonrisa. — ¿Por qué me estas siguiendo? te dije que en la noche tendríamos una reunión ¿no te puedes esperar? — Pregunta Zacary con seriedad. —Oh, te refieres a la cita… ¿Por qué siempre te crees el ser más deseable del mundo? de hecho, había olvidado nuestra cita por completo… — Miente Isaías mientras esboza una sonrisa. Zacary después de escucharle, lo mira de una manera, donde no se podía discernir si estaba molesto, feliz, hastiado, o neutro. Isaías se da cuenta de eso, pero prefiere mantenerse callado por un momento, hasta que decide hablar. — Además ¿Po

