— ¡Hasta mañana, Mik! Hiciste un buen trabajo hoy. No me sorprenderá cuando te asciendan a capitán del equipo — Exclama mi compañero de trabajo desde la puerta. Estoy acostumbrado a ese tipo de halagos, sin embargo la mayor parte del tiempo, intento demostrar humildad. Porque a fin de cuentas el entrenamiento para ser un bombero, hasta los momentos me ha parecido tan fácil como un juego de niños. Pero a pesar de mis verdaderos juicios, siempre prefiero guárdamelos para mí mismo, porque como dije anteriormente, siempre trato de presentarme como una persona humilde. — No creo que a nuestro capitán le agrade escuchar eso —Respondo con una pequeña sonrisa — En fin… ya debo irme — Explico mientras saco mi celular del bolsillo, para ver la hora — Adiós — Me despido de mi compañero sin

