Horas más tarde, Thomas, Isaac, Isaías y Misha, se encontraban en la sala común. Eran aproximadamente las dos de la madrugada, y Misha que no estaba acostumbrado a desvelarse, trataba de mantenerse despierto, mientras los gemelos y el moreno, estaban tan despiertos como una persona a mitad del día. Todos hablaban de cualquier tipo de temas, mientras Isaac y Thomas contaban las ganancias, repartiéndoselas con rostros sonrientes el dinero en partes iguales, e Isaac sintiéndose muy feliz, besaba a Misha notando como este bostezaba entre sonrisas. —Creo que ya deberías ir a dormir… — Murmura Isaac dándole un beso en la frente al rubio, que asentía con su cabeza. —Acompáñame Isa… Zacary aun no vuelve, y no me gusta dormir solo — Susurra Misha encogido de hombros. Isaías cuando

