Media hora antes Edward Carter también se encontraba en la casa “de entretenimiento” de Frederick Rossembert. Su socio y colega le había invitado, porque deseaba mostrarle los regalos que había conseguido para su hijo, y algunos miembros de La Corte. Una vez que los chicos, estuvieron instalados en sus respectivas habitaciones con sus nuevos dueños, a Edward le apeteció ver a uno en especial: a Thomas Hudson. Aquel apellido él lo recordaba muy bien, puesto que desde que el joven se apareció en su casa hace 5 años atrás, Edward se encargó de investigar un poco más a fondo acerca de esa familia, luego de certificar, gracias a la muestra de sangre que obtuvo del joven en aquella ocasión sus sospechas. Thomas Hudson indudablemente resultó ser un Carter. Esa verdad que el hombre

