De repente, la expresión de Zacary se torna seria, cuando observa que a lo lejos aparece Isaías, con una irritante sonrisa que le provocó borrársela con un disparo directo en su boca. —Hola… — Saluda el gemelo, mientras abraza a su hermano, y Misha se apartaba prudentemente del par de jóvenes tatuados. Misha se encoge de hombros pensando que si estaba Isaías presente, no podía repartir sus galletas, mientras que Zacary lo miraba atentamente, sin mostrar alguna reacción visible de su real estado de humor. —Hola, Isaías… — Saluda Zacary, obligándose a forzar una sonrisa, debía concentrarse en su trabajo, dejando a un lado sus emociones, como mejor sabia hacerlo. *** William se encontraba en una reunión con el director del colegio, donde estudiaban sus hijos. Var

