Verla en un café de la ciudad con esa persona me partía el alma, me daba lastima a mí mismo seguirlos y verlos muy felices y disfrutando cada momento, ver lo fácil que era para ellos ser feliz, cuando yo me moría por dentro y mi corazón sentía doler y ya no querer latir, la razón de mi existencia era ella y ahora la veía con alguien más y siendo tan feliz y alegre que no recordaba si conmigo la había notado así alguna vez, solo quería ir a un puente y lanzarme, así acabar con el dolor que sentía en mi pecho, no hallaba la manera en la que podía recuperar su amor a esta altura, cuando ya era feliz con alguien más, tanto que la amaba a ella,.pero eso no bastaba para poder tenerla de vuelta. Pensé en muchos momentos ir y hacer una escena con ellos juntos, pero sabía que eso era algo estúpido y que al final no lograría nada con eso, así que me controlaba y decidia solo observarlos. Yo no quería olvidarla y me negaba a ese hecho, realmente quería que fuese feliz pero solo a mi lado y siempre creí que solo conmigo ella sería la persona más amada y querida, confiaba en que algún día ella volvería a mi lado y volveríamos a ser esa feliz pareja que se daba amor y volver a esos días cuando más mal la pasábamos y aún así éramos felices, yo solo quería que siguiera en mi vida y que no se fuera más, pero eso a estas alturas parecía una tarea imposible por las dificultades que se presentaban, y la mayor de todas... el chico de cabello largo, ese sujeto era el único culpable de mi desolación y tristeza, ya no tenía a Alice, solo quería que ella volviera, no hubo ni un solo día en que no la recordara y la extrañaba con todas mis fuerzas, quería todo con ella, pero ya no tenía nada.