Capítulo 52 Dante Darla se ha ido, murió entre mis brazos y su partida fue algo que dejo muchas marcas en mi corazón, ver su cuerpo desvanecerse fue algo muy fuerte para mí, pero al menos se fue feliz. Antes de morir recordamos muchos de los momentos que vivimos juntos, momentos que quedaron grabados en mi memoria. Esa tarde lloré mucho por ella, me dolió verla partir entre mis brazos, y verla sin vida fue un golpe muy fuerte para mí. Darla, siempre reflejo ser una mujer, fuerte, activa, alegre, llena de energía, era una mujer con muchos sueños por delante, sueños que ya no podrán ser, porque ahora su chispa se había apagado para siempre y me sentía devastado por ello. Estuve dispuesto a casarme con ella para cumplir su última voluntad, sin embargo, al final ella no quiso hacerlo. Solo

