– Los humanos son así, Rubí. No son capaces de mantener un secreto y menos con los que ellos consideran son de confianza. No piensan que al final puede que sean traicionados, solo piensan en la tonta lealtad aferrándose al tiempo que se conocen como excusa. ¿O me equivoco? Como sea, no es que no pase seguido el ser descubierto, por eso borraremos la memoria de tu amiga. Así la mantenemos segura y nos mantenemos en anonimato. Eso a menos que quieras que tu amiga sea tildada de loca porque ¿Quién creería que los dioses existen y están entre nosotros? Las palabras de Kaelus desprovistas de cualquier emoción me apuñalaron y me irritaron en gran medida. ¿Cómo se atrevía a decirme que no sabía cómo guardar un secreto? Bien, le había contado todo a mi amiga cuando no debí, pero es que necesitaba

