- Finn, ¿puedo preguntarte algo? — dijo Candice mientras terminaba de empacar su ropa en la maleta - Claro, dime - ¿Viajarás a Auckland finalmente? — preguntó la chica - Sí, una semana antes de que llegaras a San Francisco ya lo había meditado, decidiendo que ese sería mi próximo destino — respondió Finn con seriedad - De ser así, no olvides comprar el ticket para la aerolínea que trabajo eh - Tranquila, no le dejaré el dinero a otra aerolínea, no te preocupes — replicó Finn dandole una caricia en la espalda — bueno, vamos y aprovechamos que mi tío está de visita en la ciudad para que nos preste el auto. Candice terminó de cerrar su maleta y la bajó del sofá llevándola desde el living room hasta la puerta, donde Finn muy caballerosamente se la ay

