Capítulo 11 Esperanza

1917 Palabras
Germán toco la puerta después de un rato, lo oí decir tras la puerta mientas yo estaba sentada en el suelo con los ojos cerrados dentro de un rincón. __”Gemma, abre por favor, déjame ayudarte, sé que no tienes cabeza para pensar en esto, sé que es demasiado para ti y lo entiendo, pero no me abandones, por favor, te lo pido como un amigo”. Abrí mis ojos, me levante lentamente, mire la puerta con impotencia, Germán continuo. __”Hay esperanzas, aun las hay, por favor, Gemma, ábreme”. Tome un poco de aire, me dirigí a abrir la puerta, Germán me miraba con esperanza, enseguida lo abrace sintiéndome mejor, él me dijo al oído con tono dulce. __Lo lograremos, lo juro, llegaremos con Mussan y nos protegerá. __¿Y cómo lo haremos? __Encontraremos la manera. Me separe de él. __¿Cómo llegaremos a un ser que no conocemos? Escucha, continué leyendo el libro, hay una especie de mapa que nos guiara a la puerta del reino, esa puerta se encuentra escondida en alguna parte del mundo, tu madre era la única persona que la conocía, fue otra de las razones por la cual la asesinaron, los arcángeles se sentían amenazados y asechados por los demonios y vampiros de la tierra, temían a que Kaelia se uniera a ellos y les diera la llave para entrar a su reino, sería su fin. __Esto aún me parece tan absurdo, si no fuera por lo que paso no creería nada. __Te entiendo, es natural que pienses asi, yo estaría igual de no haber visto lo que vimos, pero hay que ser valientes y luchar, luchar como lo hizo tu padre, tu madre, vamos, no estamos solos, si Mussan aún conserva la esperanza podrá guiarnos a la puerta de su palacio, los ángeles nos protegerán, nos ayudaran a vencer a los demonios y a cualquier otra criatura que intente acerté daño, tu fuerza te mantendrá a salvo, confío en ti. __Y yo en ti. El sonrió. __Entonces, ¿seguimos juntos? Asentí, tuve miedo, pero Germán comenzaba a ser indispensable para mí, y un afecto puro nació entre los dos. __Entonces avancemos, cenemos algo y pongámonos al tanto de todo, no defraudaremos a tu padre ni a tu familia, vengaras sus almas, quizá un día puedas volver a verles. __¿Qué?, ¿qué quieres decir? __Si ellos son ángeles podrás verles en algún lugar, saber que están bien, solo debes creer en ellos, en ti, en los ángeles. __¿Cómo sabes que eso pasara? __Por qué Frank lo dijo, él nunca se equivocó, lamentablemente. __¿Por qué? __No te voy a mentir, el camino no es fácil, para nada lo es, pero el confío en que tu lograrías hacerlo, serias fuerte como nadie, única, magnifica, es asi como él te describía. __¿Pero entonces, que soy? __Eres magia, eres vida, eres fe, esperanza, no te descalifiques por no tener un nombre a lo que te convertirás, para mi eres Gemma, la hija de Frank, el hombre más bueno del mundo. De alguna manera me hizo sonreír y confiar en mí, en él, en todo, dijo. __Vamos, hay mucho que hacer. Sentí un cambio en mí, guarde la tristeza para después e intente creer todo lo que Germán decía y me contaba, pero eso no duraría mucho tiempo. Pasamos casi toda la noche leyendo el libro, él me contaba lo que decía de la manera más específica y entendible para mí, era demasiada información, tenía tanto que saber y no sabía si podría hacerlo, afortunadamente, Germán me daba la fuerza y la confianza para lograrlo, de alguna manera Frank no se había equivocado al escogerlo como mi guía. Por la mañana siguiente cuando desperté, Germán se encontraba guardando el libro y lo demás, me levante de la cama. __¿Qué haces? Germán me miro y de pronto se paralizo, me asuste. __¿Que, que pasa? __T-tu cara. Me asuste más, me toque la cara. __¿Q-que pasa con ella?, ¿que tengo? Germán no podía describirlo, me levante corriendo y entre al baño, me mire frente al espejo, me quede muda al ver aquel reflejo. Frente a mi tenía un rostro diferente, era el mismo pero lucia diferente, mi piel se veía platinada, luminosa, mis cejas más oscuras, mis pestañas mucho más largar como si me las hubiera maquillado, un delineado oscuro en los lagrimales que no tenía antes, mis ojos eran más claros, mis labios estaban más marcados y rosados, casi rojos y mi cabello más oscuro, más largo, brillaba mucho y tenía un reflejo azul como si lo hubiese pintado, mire mis manos, me temblaban de miedo, mi piel lucia rara, platinada como mi rostro, mis uñas estaban más largas y gruesas, algo me estaba pasando y no sabía que era, no lo entendía, era diabólica aquella belleza que resaltaba con aquellos rasgos indescriptibles, salí del baño asustada, mire a Germán. __¿Que me está pasando?, ¿qué sucede conmigo?, tengo miedo, esta no soy yo. Germán se pasó un trago de saliva, dijo. __No sé a qué se deban esos efectos, no debería pasar, tu padre nunca menciono algo sobre la apariencia. __¡Me convertiré en un monstruo! Me deje caer de rodillas al suelo mientras mi miranda desesperada veía mis manos temblar, Germán se incoó frente a mí tomándome de los hombros y me sostuvo para hacerme voltear. __No, no te convertirás en un monstruo, eso tenlo por seguro. __¡No me mientas! Enfurecí mientras lo empuje y sin darme cuenta una fuerza desmedida lo arrojo contra la pared bruscamente, al verlo caer me sentí inmóvil, me levante corriendo y en menos de un segundo ya lo tenía en mis brazos, Germán se quejó del dolor, su rostro se endureció y cerró los ojos apretando los dientes, supe que lo había lastimado. __Pero que fuerza. Lo solté, me sentí tan mal que no sabía ni como disculparme, él se sostuvo por sí solo, dijo. __No lo puedo creer. Yo misma me asuste con aquella fuerza, mire mis manos de nuevo, no entendía como lo había hecho, me sentía diferente, con fuerza,  con energía, liviana, como si no pesara nada, me puse de pie. __Perdóname, yo…, no se…, no quise, ¿que está pasando en mí, que es lo que soy? Germán se sentó con dificultad en la cama, podía ver su expresión de dolor, me sentí culpable, me acerque para ayudarlo pero no tuve valor de tocarlo, tenía miedo de volverlo a herir. __Parece ser que tus poderes superan a los de tu padre, debemos descubrir quién es la criatura que te salvo y por qué lo hizo, él debe tener la respuesta a nuestras pregunta sobre tu apariencia y poder. __¿Y dónde lo encontraremos?, no quiero convertirme en un monstruo. __Por favor, debes tranquilizarte, vamos, debemos irnos. __Lo siento, no quise lastimarte. __Descuida, estoy bien. Se puso de pie algo adolorido. __Tu padre me enseño a pelear bien, yo te enseñaré, ¿está bien? __¿Pero por qué? __Créeme, será necesario. __¿Por qué lo dices? __Leí un poco más en la mañana,, sobre el libro, debo prepararte, debo enseñarte todo lo que tu padre me enseño a mí, debo estudiarte, acompañarte a cualquier parte del mundo. __Pero, corres peligro junto a mí. __Mientras este contigo no corro ningún peligro, tú me protegerás. __No mientras reaccione asi cada que te acercas. Germán dejo salir un suspiro de alivio, sonrió diciendo. __Vaya, no quiero verte realmente enojada. No supe que decir, enseguida tomo la mochila. __Vamos, toma el cetro, debemos irnos. __¿A dónde? __Por el momento lo sé, vamos, te diré en el camino. __Esta bien. Salimos de la habitación, Germán entro a comprar cosas en la tienda, yo esperaba nerviosa en la camioneta, miraba a todas partes, tenía miedo, mucho miedo, de pronto lo vi venir con un montón de bolsas y me sentí más tranquila, parecía una niña pequeña en espera de su papá, Germán subió a la camioneta, dejo las bolsas detrás y me dio unos lentes oscuros. __Toma, asi podrás ocultar tus ojos, parece ser que aun vendrán cambios. __¿Qué?, ¿por qué lo dices? __Te lo diré en el camino, compre provisiones, será un largo viaje. __¿A-a dónde iremos? __No tengo idea, pero debe funcionar. __¿De qué hablas? __El oráculo, es el mapa de los 4 puntos en la tierra a los que podemos ir, eran cinco pero la mansión ya fue descubierta, ya no sirve, han encontrado la forma de penetrarla, ahora debemos buscar un lugar donde escondernos. Enseguida arranco la camioneta y nos pusimos en marcha, durante al camino ambos mirábamos el cielo esperando no ver a algún monstruo con alas, Germán dijo. __Al parecer lo que nos atacó en casa de Frank fue un ángel caído. __¿Cómo lo sabes? __El en libro dice que los ángeles caídos se vuelven malos, no sirven a nadie más que a ellos mismos, sus alas se vuelven grises o café oscuro dependiendo la gravedad de su delito para ser desterrado, hay varias legiones entre ellos, en su mayoría son masculinos, son guiados por Kalix, el primer ángel caído de la historia, nadie lo conoce, ni en la biblia católica te lo mencionan, ni el mejor obispo o párroco sabe de su existencia, asi lo decidió dios o quien sea su superior. __Entonces, ¿dios existe? __No lo sé, nadie menciona a dios en esta historia, sabemos que los ángeles sirven a dios como sus protectores, pero parece que no son los mismos ángeles de quienes hablamos. __¿Por qué? __Bueno, siendo ángeles no significa que son buenos, de no serlo no habrían tantos ángeles desterrados. Me inquiete. __Bueno, pues al parecer debo estudiar más el oráculo, sus puntos y líneas no son para nada las que estudian a la tierra, es un acertijo complicado, me llevara algo de tiempo averiguarlo. __¿Entonces vamos sin tumbo? __Bueno, no estamos tan perdidos, descifré el primer punto de partida, asi que para allá vamos, será difícil llegar pero te aseguro que para cuando lleguemos ya lo abre descubierto. __Eso espero. __Bueno, ¿cómo te sientes? __Aun no lo sé, me siento normal pero siento que puedo romper cualquier cosa con el simple hecho de tocarlo. __Escucha, entrenarte será difícil, no podrás luchar conmigo, soy débil para ti, podrías matarme de un solo golpe, asi que debo pensar en alguna forma de entrenarte y enseñarte a controlar tus poderes, además, debemos ser muy cuidadosos y discretos, a partir de ahora los humanos no pueden vernos jamás, debemos cambiar nuestras identidades y pasar desapercibidos, debes aprender a hacerte invisible ante ellos y a mi también, de otra forma será difícil movernos de un lado a otro sin que la gente se dé cuenta. __¿Y cómo are eso? __Tranquila, tu padre me enseño como. Sonrió, me sentí protegida, continuamos el viaje, tomamos una carretera que se alejaba de la ciudad, estábamos solos en el camino, comíamos unas galletas en silencio hasta que el hablo. __Me alegra que no te hayas convertido en un vampiro. Lo mire, él sonrió mientas volteo a verme. __Para serte sincero, te vez más bonita. Sentí como mis mejillas se llenaron de sangre, estaba segura de haberme sonrojado. __¿Que dices? Germán se puso nervioso.  
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