Néstor y Wailly llegaron a la habitación secreta sin que nadie se diera cuenta. Wailly le contó a su tío sobre dónde se encontraban Melissa y Angie, sobre lo que habían mencionado y que le habían ayudado a escapar para buscar ayuda por fuera, pero que dudaban de él y sentían que era un peligro más. Néstor le pidió el favor de confiar en ella y quedarse en esa habitación, mientras encontraba la forma de sacarla sana y salva a lo cual ella accedió y le pidió que ayudará a liberar a las otras dos. Wailly se puso a chismosear por toda la habitación, sentía un aura familiar como si perteneciera a ese sitio sin entender el motivo cual, se recostó en el sillón n***o siendo igual de cómodo al sillón rojo favorito de su tío. Se recostó boca arriba para mirar al techo donde su mirada se quedó en la

