La casa en su interior daba el perfume a hierbas húmedas por la lluvia,junto al olor a pintura fresca
Está será tu escuela— dijo caminando por el pasillo para guiarme
Es preciosa— sonreí— en verdad que me gusta
Esta será tu empresa— sonrío tomando mi cara en sus manos— de ahora en adelante podrás comenzar a buscar lo que necesites para hacer tu jardín de niños
Trevor— dije tomando sus manos— gracias por esto
Cómo no hacer esto y más por la mujer que tanto amo y que solo me ha llenado de dicha desde que la conocí— beso mis labios
No todo ha sido dicha— dije separandome de su lado— parece que has olvidado todo lo que tuvimos que vivir para estar ahora aquí
No lo olvido, se que estás más que presente en mi vida desde hace años— tomo mi cara entre sus manos— no me arrepiento de nada
Tomo mi mano y así revise toda la casa, a decir verdad Trevor la había escogido tal y como a mí me gustan las casas, grande y con una gran jardín tanto delantero como trasero, buscamos catálogos para ver muebles y todo aquello para llevar acabo clases en una institución.
Salimos pasando las tres de la tarde
Muero de hambre— dije mirándolo mientras subíamos al coche
Te llevaré al mejor restaurante de comida italiana— beso mis manos— está tarde solo estaré contigo mi amor
Comenzó a manejar, mire al frente ya que en verdad no paraba de sentir esa gran alegría en mi interior, tomé su mano mientras el manejaba quería sentirlo más cerca de mi
Vamos a casa— lo mire sonriente— quiero estar contigo
Trevor aparco el coche cerca de la casa, sonreí cuando me miró
¿Puedo hacerte mía?— sonrío de lado sin apartar su vista de la mía
Ya soy tuya— dije acercándome a sus labios— puedes tomarme ahora
Bajo del coche, para abrirme la puerta acto seguido me tomo en sus brazos y así entramos a nuestra casa como el día que volvimos de la luna de miel
¿Serás mía siempre?— preguntó depositandome suavemente en la cama
Siempre, todo mi ser te pertenece— lo atraje a mi para seguirlo besando
Poco a poco fuimos quedando desnudos, sus dedos rozaron mi piel con suavidad haciendo que mi corazón se acelerará al mil, bajo sus labios por mi cuello besando mi cuello para posarlos en mis senos haciendo que yo echara la cabeza hacia atrás, bajo la palma de su mano por mi vientre para llegar hasta mi floritura haciendo que gimiera al permitirle entrar con sus dedos
Levana— susurró en mis senos levantando la vista, sus pupilas lucían sumamente dilatadas— mi bella esposa, hacía tanto tiempo que no estábamos solos, no tendré piedad— sonrío perversamente
Miró sus dedos los cuales habían salido tan lubricados, que sin darme oportunidad separó mis piernas para entrar, gemimos al instante
Trevor— dije en susurró aferrándome a las sábanas tintas de la cama
No hables, disfruta tanto como yo— hecho su cabeza atrás embistiendo con mayor fuerza
movimientos, gemidos y distintas posiciones hicieron posible nuestro tan anhelado orgasmo, nos acostamos uno del lado del otro sin parar de besarnos
Deseo que siempre estés a mi lado— dije en susurró sobre su pecho
Siempre estaré para ti— beso mi frente— no me iré nunca
Acarició mi cabello y así lentamente me quedé dormida en su pecho, no había duda amaba a mi esposo
Al despertar mire que estaba a mi lado dormido boca abajo con su espalda desnuda, sonreí para mirar para hora ya había oscurecido y mi estómago rugía de hambre por lo cual me levanté sigilosa de la cama para bajar a la cocina y preparar algo delicioso, quizá unos hotcakes o algo por el estilo
¿Porque me abandonas mi amor?— preguntó quedando a mi espalda
He venido por un poco de comida— suspiré—¿Tienes hambre?
Trevor negó con la cabeza para después caminar y tomar asiento a mi lado, espero a que terminara de cenar para entonces tomarme en sus brazos y llevarme de vuelta a nuestra habitación
¿No estas satisfecho?— pregunté mirando como me dejaba sobre la cama— ya es tarde, quizá deberíamos descansar
No te he traído para hacer el amor— se desnudo para acostarse a mi lado— deseo quedar a tu lado esta noche, no me importa otra cosa que no sea el hecho de descansar con mi esposa como cuando nos casamos ¿Lo recuerdas?, Levana
Claro que lo recuerdo— sonreí como boba al recordar todo lo que hemos vivido como pareja, nuestros recuerdos se hicieron presentes en mi mente
Recordé por primera vez después de varios años el martirio a lado de Leonard, sus abusos y la forma en la sentía que mi mundo se movería si el aún estuviera vivo, mi cuerpo se quedó estático ante ese recuerdo, aquella vez que el abuso de mi en mi habitación por primera vez
¿Levana?— Trevor preguntó moviendo su mano de arriba abajo— ¿Me escuchas?
Si voz era lejana, un murmullo arrastrado por el viento haciéndome cerrar los ojos, sentí desfallecer por lo cual Trevor no dudo en tomarme entre sus brazos al instante
He recordado algunas cosas que no debí— suspiré escondiendo mi cabeza entre su pecho— promete que jamás me dejaras sola
Trevor acarició mi cabeza, beso mi frente y sonrió
Prometo que jamás haré nada que te lastime, Valeska y tú siempre serán mi prioridad y mi vida entera— sonrió para comenzar a besarme de nuevo haciendo que volviera a desnudarme
Los suaves gemidos de mi esposo mezclados con los míos hicieron que aquella noche fuera mágica para mí, como quizá en varios meses no había ocurrido pues está vez parecíamos unos adolescentes teniendo su primer experiencia sexual
*
Navidad estaba próxima a ocurrir, las calles se habían llenado de nieve, los centros comerciales lucian más llenos que de costumbre inundados de suave música navideña
Mamá— la voz de Valeska irrumpió mi mirar el escaparate para bajar mi vista posarme en mi pequeña zanahoria
¿Qué ocurre,mi pequeña?— pregunté para volver mi vista sobre aquellas zapatillas azul eléctrico de Manolo Blahnik
¿Santa vendrá este año?— detuvo su andar dando un tirón a mi mano para mirarme
La mire y suspiré, cada que tenía la oportunidad me preguntaba lo mismo por lo que esta vez estaba por perder la paciencia pues había que comprar bastantes cosas para la celebración en casa y después lo que llevaríamos a Donegal para visitar a mis suegros
Mi vida— estaba de cuclillas ante ella— Santa vendrá este año, si pero ahora debemos ver algunas cosas para la celebración pues tu tío Louis estará en casa con nosotros, si terminamos las compras navideñas te prometo que te compraré un nuevo libro
Valeska asintió alegre, me incorpore acomodando mi gabardina en color verde obscuro y la boina del mismo color, entramos a una tienda para ver chocolates irlandeses puesto que a mi suegro le gustaban los que vendían en este lugar, al salir me dispuse a tomar asiento junto a mi hija esperaríamos a su padre quien había dicho que estaría de compras en otro establecimiento
¿Iremos a Hermes?— preguntó Valeska sonriendo— me has dicho que la abuela adora las mascadas de ahí
Si— contesté mirándola fijamente— por ahora esperaremos a tu padre quien no debe tardar— regrese mi vista al frente
Las personas caminaban felices en familia, otros con sus parejas yendo a comprar los regalos de sus hijos pues esperan con ansias que Santa llegue a sus hogares, los altavoces del lugar tocaban Blanca Navidad de Frank Sinatra aquel villancico evocaba en mi cierta nostalgia, quizá porque las navidades ya no son lo mismo cuando crecemos y nos damos cuenta que aquellas personas que hacen posible nuestra felicidad decembrina son nuestros padres en casa de los abuelos con la espera de la llegada de Santa Claus
Mama— Valeska volvió a llamar mi atención— ¿Falta mucho para que llegue papá?
Suspiré para tomarla en mi regazo, coloque un pequeño y loco mechon cobrizo detrás de su oreja
Papá llegará después, quizá está atendiendo otro asunto— una sonrisa surco mis labios rojos— debes tener paciencia, ¿Tienes hambre ya?
Asintió con su cabeza, su carita denotaba cierto rastro de chantaje emocional puesto que sus labios formaban una gran mueca de tristeza
Está bien, vayamos a comer a nuestro restaurante favorito— me puse de pie tomando las bolsas de regalo con una mano mientras que con la otra tomé la pequeña mano de mi hija— ¿Qué pedirlas está vez?
Valeska detuvo su andar, por un momento me detuve para mirar qué ocurría, se quedó ahí inmóvil frente a mi, su mirada permanecía en un punto fijo
Valeska— sacudí su mano mano— cielo, ¿Estás bien?, aún hay varias cosas que comprar y...— guarde silencio al ver cómo sus ojos se tornaron blancos
Cayó al piso comenzando a convulsionar, solté los regalos para tomar su cabeza entre mis manos mientras gritaba por ayuda, aquellos villancicos se volvían lejanos unidos con las voces de las personas que ahí permanecían de pie siendo espectadores de mi trágico momento, las lágrimas de confusión no tardaron en asomar por mis ojos no entendía que ocurría