Capítulo XX: Sin vuelta atrás

1405 Palabras
Me puse de pie con cuidado, aún estaba en shock por las palabras dichas por mi esposo, se fue tan iracundo que tenía miedo por su seguridad Mamá— Valeska entró a la habitación— ¿Volvió papá? Si mi amor— la abracé con fuerza— pero te vio descansado y se tuvo que ir sin despedir, estará en Donegal un tiempo— tragué saliva tratando de no llorar— volverá pero no pronto Valeska me miró y sonrió para volver a su habitación, al escuchar que cerró la puerta comencé a llorar, estaba sola y debía lidiar con todo, deseaba que mis padres estuvieran vivos aún y cerca de mi, el embrazo al parecer me tenía con las emociones a flor de piel, debía tomar las riendas de mi vida ahora o nunca lo haría, suspiré y me puse de pie buscando ropa cómoda, tomé mi ordenador y bajé al comedor para comenzar a trabajar en mi negocio ya que si Trevor no se daba el divorcio yo lo pediría, no estaba dispuesta a tolerar otro trato como el vivido hace una hora, y así la tarde se fue mis manos y cuando me di cuenta ya era cerca de las diez de la noche. Valeska— hablé encendiendo la luz de su habitación— baja a cenar mi amor, te necesito fuerte ahora y siempre, mañana debemos ir al médico para ver tus avances con este tratamiento Ella permanecía en su cama mirándome con sus ojos cansados, asintió con la cabeza Mamá, no tengo hambre, déjame dormir y te prometo que mañana comeré todo lo que me pidas— sonrió Me quedé inmóvil unos instantes, suspire para besar su frente y darle las buenas noches y así apagar las luces de su habitación, cerré su puerta y bajé de nuevo al comedor donde permanecí hasta las casi dos de la mañana, ya tenía todo para comenzar de nuevo, el dinero que mis padres me habían dejado era el suficiente para levantar mi negocio escolar sin pedirle nada a nadie y vivir de él durante mi vida mientras siguiera observando los activos de mi negocio. Al día siguiente tomé de la mano a Valeska para dirigirnos al hospital y también para ver cómo iba mi embarazo, el doctor me ha dicho que tengo tres meses de embarazo lo cual es bueno porque estoy por pasar al segundo trimestre sin embargo la salud de Valeska cada es más preocupante Sal a jugar al jardín— sonrió el doctor— hablaré con tu mamá y después podrán irse Observé como Valeska salió del consultorio dejándome con el doctor, comencé a sentir el corazón en el pecho al ver como su cara cambió al escuchar la puerta cerrarse tras de mi espalda. Señora— suspiró juntando sus manos sobre su escritorio— el tratamiento no va funcionar, Valeska está llegando a la fase terminal, la Leucemia que ha desarrollado es muy agresiva y conforme a los diversos tratamiento que se le han puesto su cuerpo a desarrollado una resistencia la cual ha hecho que sea tan agresiva— suspiró— prepárense para el final Tragué saliva en seco, las lágrimas comenzaron a caer en mis mejillas, prepárense para el final, no podría ser cierto aquello ¿Cuánto tiempo?— pregunté cerrando los ojos llenos de lágrimas Podrían ser días, semanas y quizás meses, usted sabrá cuando llegue el final, ya no tendrá la fuerza para levantarse de su cama, no hablará, no comerá y solo estará con dolor, cuando eso ocurra tráigala al hospital— suspiró pesadamente— solo será para aliviar su dolor con diferentes analgésicos pero ya no podremos hacer más. Asentí con la cabeza y limpié mis lágrimas, me puse de pie, le agradecí y me retiré del lugar Al ir al jardín mire a Valeska sentada bajo un árbol de roble, al acercarme a ella observé manchas de sangre en su ropa y al levantar su cabeza me di cuenta que la sangre provenía de su nariz, tomé asiento junto a ella limpiando su nariz No volveré a correr de nuevo, por eso lo hice esta vez, quería hacerlo por última vez antes de que deba irme a las estrellas— sus ojos azules me observaban buscando una respuesta Cuando quieras volver a hacerlo dime y podremos hacerlo juntas— sonreí besando su frente. Mis ojos se llenaron de lágrimas de nuevo mientras sostenía con ambas manos su cabeza mientras que mi barbilla estaba recargada levemente en su cabeza. Nos pusimos de pie y salimos del hospital, tomé su mano, caminábamos por un costado de la abadía de Westminster cuando una persona nos detuvo. Hola Mateu— dijo Valeska sin soltar mi mano Hola— sonrió sin apartar su vista de mi— ¿Caminan hacia alguna parte?, puedo llevarlas si gustan dejé mi coche estacionado algunas calles de aquí Vamos a casa— contesté sin emoción alguna— quiero ir a casa con mi hija— la tomé en mis brazos mientras que ella recargó su cabeza en mi hombro derecho— nos vemos luego Caminé alejándome de él, desde que llegó a mi vida solo ocasionó problemas y esta vez había ocasionado mi divorcio, no quería verlo y ni siquiera tenerlo cerca de mi. Me detuve en Black Rod’s Garden, tomé asiento con Valeska en mis brazos aún Mi amor— dije haciendo que levantara su rostro para observarme— ¿Qué dices si mañana vamos a Escocia a investigar si existe el monstruo del Lago Ness? Sus ojos se iluminaron y asintió con la cabeza, nos quedamos un rato admirando el jardín y el Támesis junto con los ferrys que pasaban seguido como parte de la atracción turística de Londres. Caminamos de regreso al coche, manejé cerca un restaurante de comida rápida y pedimos algo de comer, mientras comía su hamburguesa no paré de observar a mi pequeña, solo tenía cinco años y ya se me estaba agotando el tiempo a su lado, moriría pero no sabía cuándo y eso me partía el corazón en mil pedazos, sería madre de nuevo pero mi primer hija no estaría ahí para ver crecer a su hermano o hermana. Al llegar a casa observé el coche de Trevor aparcado en el garaje y sentí alegría al saber que había vuelto a casa ¡Volvió papá!— gritó Valeska de la emoción— vamos mamá abre la puerta para ir a verlo Salimos del coche, y cubrí a Valeska con su suéter pues ya se estaba ocultando el sol, sin más entramos en la casa, las luces estaba apagadas y no vimos señal de Trevor por ninguna parte de la casa, al encender la luz de la sala él estaba ahí sentado observándonos. Valeska corrió para abrazarlo y llenarlo de besos, los dejé ahí y me dispuse a subir a la habitación, me coloque mi pijama, cepillé mi cabello y tomé asiento en la silla del balcón desde mi casa que se encuentra en Kensington podía observar la noche y sus luces las cuales producían en mi una extrañaba tranquilidad. Bajé y vi como Trevor se marchaba, sentí tristeza al ver que se iba y así está se convirtió en mi rutina durante tres meses más. Tres meses después… Me encuentro cercana a terminar mi segundo trimestre de embarazo, tal y como lo dijo Valeska serían gemelos, la costumbre de Trevor de venir e irse sin avisar fue parte de mi vida durante estos últimos tres meses, esta noche ya comienza el frío otoñal por lo cual uso una pijama más caliente, mi vientre está más abultado de lo normal lo cual me pone feliz pero vivir esta etapa sin él ha sido muy triste y complicada Papá— Valeska irrumpió la cena— mis hermanitos cada vez están más grandes, me iré a descansar mamá y papá buenas noches. Dejó su plato en la mesa y subió las escaleras lentamente hasta llegar a su habitación y cerrar la puerta m, terminé de cenar en completo silencio, el no apartaba su mirada de mi,quizá esperaba que le hablara o algo pero…ya no había nada de qué hablar. Me iré a descansar— hablé levantándome de la silla— buenas noches Comencé a caminar lentamente cuando Trevor habló Me quedaré a dormir esta noche— sentenció Puedes hacer lo que desees— subí las escaleras— ya no importa lo que hagas más
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