Capítulo X Arena y playa

1882 Palabras
Levana— aquella voz era masculina sin embargo logro traerme a esta realidad abriendo mis ojos Trevor— hablé mirando como tomaba asiento a mi lado Lamento la forma en la cual te hablé— cerró los ojos— es difícil para mí saber que nuestra hija está aquí con un posible cáncer Para mí también es difícil— suspiré— no me rendiré, estaré para mi hija pase lo que pase Yo tampoco me rendiré— beso mi frente— estaremos aquí pase lo que pase, Feliz navidad mi amor Feliz navidad— contesté con poco ánimo— deseo salir ya de aquí con mi hija en brazos He hablado con mis padres, vendrán a pasar año nuevo con nosotros— acaricio mi mejilla— esperan que nuestra hija salga de aquí pronto Lo mismo espero— dije en susurró recargando la nuca en la pared La mañana de navidad de este año 2022, me ha traído un triste recuerdo de la infancia ** Asturias 2003 Habían pasado seis meses desde que Nicoletta había muerto, mis padres habían decidido que debíamos marcharnos de Terragona para dejar atras los tristes recuerdos, ahora estaban mas ausente que de costumbre pues casi no les veia, recuerdo como estaba sentada sola en el comedor de madera enorme de 12 sillas, detrás mío el árbol navideño prendía sus luces y fuera del enorme hogar que ahora me refugiaba del clima helado y blanco del invierno se escuchaban los cantos navideños, suspiré mirando mi plato con la cena navideña ¿Vas a probar bocado?— la voz de Alina hizo que levantara la vista— mi pequeña, debes comer No quiero— empuje levemente el plato con una mano— no tengo apetito Haz pasado por tanto— suspiró acariciando mi cabeza— ¿Que quieres hacer?— preguntó sonriente Quisiera salir a jugar con la nieve— sonreí caminando a la ventana enorme Sabes que no podemos salir, tus padres lo han ordenado— hablo sin mucho afán Mis clases han terminado— recargue los codos sobre el marco del ventanal para después recargar mi barbilla sobre mis palmas mirando la calle cubierta por la nieve— quisiera ser normal y salir a jugar con ellos— los niños jugaban haciendo bolas de nieve y aventadolas a los demas— si Nicoletta estuviera aquí, estaríamos jugando con esos niños Si Nicoletta estuviera viva, no estaríamos aquí— la voz de mi madre me sobresalto haciendo que girase asustada a mirarla— esta muerta, y esto ha sido tu...— mi padre entró al comedor haciendo que ella guardará silencio Mia fligia— beso mi frente— ¡Feliz navidad!, te he traído regalos desde el polo norte ** Feliz navidad mi amor— Trevor beso mi frente borrando el recuerdo al instante Feliz navidad— contesté mirando su rostro— hace bastante frío— frote mis brazos Comenzó a nevar hace un momento— coloco su abrigo sobre mi espalda— esperare a que baje un poco la nevada y así iré a casa por un abrigo para ti No será necesario, Valeska saldrá hoy mismo del hospital— sonreí— ayer traía mi abrigo puesto en el centro comercial pero lo perdí al momento de traer a nuestra hija al hospital, estaré bien Mateu se acercó a nosotros haciendo que nos pusiéramos de pie, su rostro no era alentador Bien señores— soltó un suspiro largo ¿Qué tiene mi hija?— Trevor contuvo la respiración Mateu— dije conteniendo la respiración— ya dinos, ¿Me llevare a mi hija?, ¿Esta bien? Lamento informarles que su hija tiene Leucemia— trago saliva en seco— parece que el cáncer ya está avanzado, debe empezar quimioterapia cuanto antes, de lo contrario su cuerpo sucumbir a la enfermedad y...— guardo silencio— morirá Negué con la cabeza , caí en la silla tratando de asimilar que mi hija mi única niña tiene cáncer y que ahora estaría entre la vida y la muerte, las quimioterapias eran agresivas con los pacientes pediátricos muchas veces si no era el cáncer lo que acababa con una persona era el tratamiento No puede ser posible— Trevor hablo caminando de un lado a otro— llevaré a Valeska con otro médico, buscaré otra opinión— la respiración de mi esposo estaba exaltada ¿Estás seguro de lo que dices?— pregunté mirando sus ojos esperando una negativa de su parte— los exámenes clínicos fallan...¿cierto?— las lágrimas se deslizaban por mi rostro suplicante Este...—Mateu respiro profundo— no falla, lo realizamos con su sangre, es el uno por ciento de error— miró a Trevor— le daré el alta si así lo desean pero les aseguro que dónde quiera que vayan dará el mismo resultado Le pido que lo trámite de inmediato— Trevor ordenó sin balbucear Se hará como...— guardo silencio ¡No!— exclamé sintiendo como mi interior ardía ante la insensatez de mi esposo— Aquí se quedará Valeska, no se irá de este hospital Trevor se giro para verme colérico, se acercó a mi conteniendo la rabia en su interior ¡No me dirás que hacer ante la salud mi hija!— Estaba frente a mi llevando una mano a su cabeza del color de fuego haciendo su cabello hacia atrás con la palma También es mi hija— hablé llevando mis manos al pecho— esta situación me duele tanto como a ti Mis ojos se llenaron de lágrimas por las palabras de mi esposo, la situación parecía de ensueño ¿Cómo podría ser posible que mi hija tuviera cáncer?, tan pequeña que ni esa enfermedad puede perdonar su inmadurez física y mental ** Te cuidare con mi alma— dije sosteniendo su pequeño cuerpo al momento de haber nacido— daré lo que sea con tal de verte feliz — bese sus pequeñas manos— así tenga que dar mi vida misma lo haré feliz Valeska cerró sus ojos, sabía que estaba en un lugar seguro; los brazos de mamá ** Los días discurrieron en completa soledad en aquel hospital, estábamos por terminar el año, mi pequeña se mostraba alegre siempre con una gran sonrisa en sus lindos labios aun cuando se encontraba ahí entre esas cuatro paredes blancas,Trevor había marchado a Irlanda con el asunto de Valeska el decía que no podría soportar ver cómo su hija se debilitaba, me sentía sola absolutamente sola, abrumada con esta situación, había momentos en los que deseaba escapar de mi realidad... pero mi hija mi pequeña me necesitaba fuerte para ella Mami— hablo haciendo que la mirase buscando que ocurría con la mirada— ¿Dónde esta papá? El ha vuelto a Donegal— suspiré pensando en lo sola que me sentía ¿Volverá hoy?— sus ojos se iluminaron enormemente— Mateu a dicho que podré irme hoy mismo de aquí No sé mi vida, siendo así— tomé asiento a su lado— podremos ir a casa para que descanses Nego con la cabeza, cruzo sus brazos y me miró molesta No quiero ir a descansar, no quiero estar en cama, mamá quiero estar con papá y contigo — sus ojos se cristalizaron al mencionarlo No...— trague saliva— veré qué puedo hacer ¿estás de acuerdo?— ella asintió con la cabeza— no quiero que te exaltes Hola, Hola— Mateu entro a la habitación sonriendo— ¿Cómo está la más bella princesa celta?— se acercó a mi hija mientras escondía algo con ambas manos Hecho un vistazo a su espalda y sonrió mirándolo atenta ¿Que es eso que escondes?— señaló con su dedo índice Ah esto— sonrío nervioso mostrando un pequeño peluche— es para ti— lo colocó en manos de mi hija Valeska sonrío haciendo su largo cabello cobrizo ondulado hacia atrás, sus ojos brillaban con fuerza unos bellos zafiros les decía yo cuando estábamos en casa Gracias por el peluche— sonrío enormemente— me ha gustado mucho, yo me encuentro bien, dice mi mamá que podré irme hoy a celebrar las fiestas con mis abuelos— sonrío mostrando sus dientes— y tú, ¿Irás con tu familia estas fiestas?, todo el tiempo estás aquí cuidando de mi— cruzo sus brazos— debes estar con tu esposa e hijos Mateu tomo asiento a un lado de mi hija, suspiro pesadamente sin dejar de sonreír Tuve esposa y dos hijos preciosos— su mirada cambio dejando ver tristeza en esos ojos azules— murieron hace siete años Valeska lo miro para abrazarlo de manera sorpresiva e inesperada haciendo que Mateu la abrazara con fuerza recargando su cabeza en el pequeño hombro de mi hija No debí preguntar eso— me miró buscando un reproche de mi parte— ¿Verdad? mamá Negué con la cabeza, para suavizar la situación No es tu culpa mi amor— bese su frente— aún no comprendes algunas cosas Valeska miró a su pediatra para sonreír Perdón por preguntar algo que te da mucha tristeza— desvió la mirada— estás solo sin tu familia, eso debe ser algo muy triste Lo es— contestó tragando saliva— aprendí a vivir con ello— sonrío intentando disimular su onda tristeza Conocí esa vaga sonrisa llena de tristeza, a mi cabeza llegaron todos aquellos recuerdos donde había estado a su lado Terragona, diez años atrás.. ¿A dónde iremos está vez?— pregunté mirando el horizonte azul uniéndose con el mar— eres un hombre lleno de sorpresas— hablé llevando un mechón de mi cabello detrás Es una sorpresa, solo debes decir que si— beso mi frente— vamos Si,esta bien llévame— tome su mano dejándome llevar por el andar pesado en la arena blanca Habíamos llevado a un lugar a pie de playa, una manta color amarillo muy tenue reposaba en la arena rodeada de cuatro antorchas Toma asiento— sonrío alegre mirándome— hacía mucho que deseaba estar a tu lado Yo también lo deseaba Mateau, pero— desvíe mi mirada al horizonte— ¿Por qué me has traído acá? Suspiro para tomar mi barbilla con delicadeza haciendo que lo mirara, sentía que algo no estaba bien Tendré que irme a Massachusetts— suspiro— debo estar allá por un tiempo atendiendo el hospital de mi padre Pero...yo— sentí que no volvería— ¿Te irás?, ¿Cuánto tiempo?— pregunté sintiendo como mi corazón saldría de mi pecho Prometo que— pego su frente a la mia— volveré para pedirte que seas mi esposa, compraremos nuestra casa a orilla del mar ¿Lo prometes?— la calma volvió a mi Lo prometo, ahora— tomo mi barbilla para besar mis labios— demuéstrame cuánto me amas Mucho— dije entre gemidos Nuestras lenguas se unieron en una sola, me recosté en la arena mientras el subió a mi, sus manos acariciaron mis piernas subiendo lentamente mi vestido de flores azules, abrí los ojos No es lo correcto— dije mientras el se apartaba de mi— aquí nos ven todos Tienes razón mi amor— beso mi frente— discúlpame No pasa nada— reí nerviosa
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR