Capítulo XLV El helicóptero descendió hacia la explanada de aterrizaje, apoyándose en una plataforma colocada expresamente para ellos. El militar que estaba en tierra hizo un gesto al piloto para que apagara el motor y se quedara a bordo, y después hizo un signo con la mano, para hacer venir la máquina propulsora, un camión al que habían quitado el remolque. El chófer se acercó a la plataforma yendo marcha atrás, se paró en el punto justo, salió para enganchar el brazo de la plataforma al gancho de arrastre del camión, y volvió al puesto de conducción. Muy lentamente, llevó el helicóptero debajo de la lona de la base militar provisional, esperó a que abrieran el portón del hangar, y después continuó en su interior, parándose solo cuando la plataforma con el helicóptero quedó al lado de la

