—Schultz no me había dicho nada al respecto. Evidentemente no ha considerado este aspecto, o quizá las fórmulas no lo muestran. Pero la experiencia sí, así que tendremos que tenerlo en cuenta. —Reflexionó un momento—. Debe estar ligado a la calibración extraña de la Máquina. Pienso que es inevitable y que tenemos que aceptarlo tal como es, al menos por ahora. »De todas maneras —concluyó—, la central nuclear puede proporcionar más de 1.000 megavatios, y teniendo en cuenta que el ingeniero jefe nos ha aconsejado de no superar el ochenta por ciento de la potencia disponible, diría que tenemos un buen margen de maniobra. Todos asintieron, excepto Weintraub, que miraba hacia un lado, con semblante serio. No le gustaba esa situación, y no se fiaba mucho de esa central. —¿No sería mejor usar e

