25

1367 Palabras

—Despierta dormilona… Abro los ojos, me topo con enormes ojos azules y una melena rubia abarcando mi campo de visión. ¿Laura? —Lau… ¿Qué haces aquí? —mi voz sale pastosa. Ella se echa a reír y tira de mi brazo, gruño adormilada. —Levántate, es viernes y el cuerpo lo sabe —ordena animosa. —El mío lo ha olvidado, Lau —respondo sentada a orillas de la cama. —¿Cansada? —me obliga a verla —. ¿Qué hiciste anoche, traviesa? Eleva sus cejas, picarona. De inmediato me sonrojo. —Nada, dormir. No seas mal pensada —acuso dizque enojada. —Mírate, luces diferente y tus ojos tienen un brillo especial —asegura con una tonta sonrisita. Aparto la mirada, no voy a confesarle lo sucedido. “Deja de mentirle a las personas, April”. Me pongo en pie y camino hasta el armario. —No digas tont

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR