14

1121 Palabras

El viernes me encuentra echa un desastre, polvorienta y transpirando hasta la médula, debido al agotador día de limpieza. Ahora el tiempo me sobra y lo ocupo en algo para no morir de aburrimiento. Paso la aspiradora en la alfombra de la entrada, en el viejo sofá, en cada esquina. En eso se me van la siguientes dos horas, hasta que Laura aparece ataviada en un fabuloso vestido sobre las rodillas, de estampados, tacones de aguja azul navi y maquillaje ligero en su rostro de porcelana. —¿Acaso olvidas que tienes una cita en menos de veinte minutos? —suelta apresurada, la miro horrorizada —. Vaya, sí lo olvidaste, venga no queda mucho tiempo y te ves terrible, apestas April. No reclamo. En todo caso debo disculparme por ser una tarada. Mi memoria parece la de Doris. Y en realidad apesto.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR