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1907 Palabras

Miguel Luego de que el doctor me revisara, me quede completamente solo en la habitación, no sabia como había llegado aquí, ni menos como podía haberme perdido diez meses de mi vida, el nacimiento de mi hija y las ecografías de Yen, ¡Mierda!, fue todo el embarazo.     —¿Se puede?—La voz de Bastian llama mi atención. —¿Desde cuando tu preguntas si puedes pasar? —Comente con una sonrisa burlona. —Desde que encontré a tu mujer dándole pecho a la bebe— Comento y lo fulmine con la mirada. —¿Que, tu que?—Pregunte serio. —Escuchaste bien, además tranquilo que ya me reprendieron—Comento. Este maldito hombre se había tomado el descaro de entrar a la habitación de Yen sin tocar, eso es algo que no puedo permitir y si no fuera porque estaba tirado en esta cama de hospital me levantaría y le d

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