Bianchi Luego de que el ultimo disparo entrara en el cuerpo de Miguel, el teléfono de Daniel Mendez empezó a sonar, el sabia quien era pero no quería contestar, toda su atención estaba en el cuerpo casi inerte de Miguel, sus ojos analizaban cada una de las balas, desde la que estaba en su pecho, hasta la que estaba en su barriga, el había tenido la mala suerte de apuntar mal, pero Miguel tuvo la suerte de que ninguna callera en su corazon, solo una en el hombre y tres en el abdomen. Mendez levanto su mano otra vez apuntando con el arma a la cabeza de Miguel, el no pensaba dejarlo vivo, aunque al ver el charco de sangre que lo rodeaba lo convenio para bajar el arma. —Morirás igualmente, no gastare otra de mis balas en ti, cuatro fueron suficiente—Menciono con una sonrisa—.Como te dije an

