DOS AÑOS DESPUÉS
Me estaba preparando para mi primer día como médico oficial del hospital, fue difícil este tiempo acoplarme al ritmo del hospital y tener a mi hija, pero logré que funcionara perfectamente gracias también a la fortuna que tuve de conocer a un par de compañeras que se volvieron mis amigas y que me ayudaban a cuidarla cuando lo requería.
Afortunadamente, para mi, en dos años no hubo una sola persona que se interesara en adoptar a mi hija y yo estaba a nada de lograrlo, solo año y medio más y sería absolutamente mia, sé que a ella le encantaba la idea pues definitivamente estaba creciendo como una niña sana y feliz, y no era solo mi imaginación, Tonny, la trabajadora social que nos visitaba lo afirmó en repetidas ocasiones.
Y bueno, me esforcé mucho para que así fuera, le compré siempre lo que necesitaba y me mantuve al pendiente en todo momento de su cuidado, procuraba comer con ella, le leia por las noches, jugábamos siempre que era posible, le realizaba un seguimiento pediátrico mensual acatando las indicaciones médicas, procuraba estimular su mente y le cantaba su canción favorita, Estrellita dónde estás, todo era por ella.
Estaba terminando de alistarme mientras Hope se encontraba en su silla alta haciendo una obra de arte con su papilla de manzana, era increíble lo rápido y hermosa que creció sin duda sus padres debieron ser muy atractivos porque esos hermosos ojos azules tan expresivos y esa sonrisa tan dulce no eran casualidad.
- Cómo me veo?- le pregunté mientras terminaba de sujetar mi cabello color azabache con una liga dejando las ondas ligeramente sueltas y sin exagerar el maquillaje, hoy era una sutil sombra color rosa pálido, poca mascara para pestañas sobre mis ojos color miel y labial color caramelo, tenía una piel apiñonada lo que facilitaba mi arreglo.
Hope levantó la vista y me señaló con su manita y una enorme sonrisa.
- Má!!!- respondió provocandome una sonrisa pues ella tenía la voz más dulce y los gestos más tiernos, y no era solo mi orgullo materno, todos lo decían.
- Te gusta?!- pregunte acercándome a ella- te gusta?!, mami se ve linda?
- Siiiiiii......mami.......- dijó con una sonrisa.
- Bien, porque hoy empezamos una nueva etapa y para celebrar iremos por helado en cuanto salga del trabajo, te parece?
- Helado!!!!!- gritó feliz- de cocolate!
- Cho-co-la-te!!!- repetí.
- Co-co-la-te- dijó frunciendo el ceño pareciendo muy seria.
- Bien, lo resolveremos por la tarde, es hora de alistarnos, mi princesa.
Finalmente dejé no solo el uniforme quirúrgico sino también la fase de residencia y me uniría al equipo médico bajo la tutela del doctor Carter, el jefe de anestesiología, no sabía quién era y no lo había visto pero todos decían que era una eminencia, y ahora podría usar ropa casual así que me decidí por algo formal pero sencillo, era mi primer día por lo que un pantalón capri de gabardina color n***o y una blusa color verde sería suficiente.
No iba a negar que me sentía ansiosa, habia logrado obtener la plaza gracias a mi desempeño y experiencia, sin embargo, a partir de aquí estaba sola, no tenía red de seguridad y eso era tan bueno como malo, pero mi experiencia con Hope me enseñó que yo podía con todo.
- Estrellita, ¿dónde estás?,Me pregunto qué serás. En el cielo y en el mar,un diamante de verdad. Estrellita, ¿dónde estás? Me pregunto qué serás. Cuando el sol se ha ido ya, cuando nada brilla más. Tú nos muestras tu brillar, brillas, brillas sin parar. Estrellita, ¿dónde estás? Me pregunto qué serás- comencé a cantar después de llevarla al sofá, mientras le limpiaba la carita y las manos.
En eso estábamos cuando un par de golpes bastante fuertes llamaron nuestra atención, era muy temprano y no solíamos recibir visitas, fuí muy estricta al respecto para evitar poner en riesgo a mi hija.
- No te muevas, vamos a ver quién es!- le dije tocándole la naricita y Hope feliz respondió apretando mis mejillas.
Caminé hasta la puerta alisándome la ropa y antes de que pudiera llegar, de nuevo tocaron igual de fuerte aunque un poco más insistentes.
- Quién?- cuestioné revisando a través de la mirilla, me quedé petrificada pues pude distinguir a un grupo de policías.
- Cybill Smith- la firme voz de un hombre me inquietó aún más, no sabía qué estaba pasando, está clase de visitas no eran para nada habituales pues afortunadamente vivía en un barrio tranquilo y seguro.
- Si?!- pregunté sin abrir la puerta.
- Abra..... tenemos una orden.
Volteé a ver a Hope, no comprendía que estaba pasando pero el hombre parecía muy molesto así que quizas era mejor obedecer.
- Si?- abrí la puerta solo un poco y efectivamente ahí estaban tres policías, dos hombres y una mujer.
- Soy el oficial Finn- dijó uno de los hombres enseñándome su placa- tenemos una orden de aprensión- repuso enseñándome ahora una papel.
- Qué?!!!!- grité muy confundida.
- Salga, por favor!- ordenó el hombre.
- Qué?, por qué?, no entiendo.....orden de qué? o por qué?
- Salga!- indicó aún más fuerte.
- Pero....no.....es qué......mi hija está aquí y yo.....no entiendo.
- La menor está en el lugar- la mujer indicó a través del radio, yo volteé a verla rápidamente pero no tuve tiempo de reaccionar el otro policía me apartó y entró abruptamente al departamento.
- Oiga qué hace?- grite muy molesta ante la intromisión.
- Apartese y ponga las manos sobre la cabeza.
- No, hasta que me expliquen que está ocurriendo!- expresé furiosa intentando caminar hacia mi hija pero la oficial me detuvo.
- Alejese de la menor!- grito la mujer.
- Es mi hija y ustedes no deberían estar aquí!!!- ésto era demasiado y aún no lograba entender porque vinieron y por qué estaban revisando mi casa.
- Alejese de la menor, usted está detenida- repusó el tal Finn.
- Por qué?- pregunté con incredulidad.
- Debían esperarme- todos volteamos al origen de la voz Tonny acababa de llegar y estaba parada en el umbral de la puerta.
- Lo lamento...... tenemos órdenes- repusó el oficial- por favor dese la vuelta y ponga las manos en la espalda.
- No, por qué?- aún no entendía por que me estaban arrestando.
- Está arrestada por el secuestro de una menor- indicó el oficial.
- Qué?!!!!- grité incrédula por que esto debía ser un error.
- Ponga las manos en la espalda y dese la vuelta- repitió la mujer.
- No, por supuesto que no, esto es un error- respondí.
- Eso es necesario?- cuestionó Tonny.
- Solo estamos haciendo nuestro trabajo!- respondió el oficial Finn.
- Mamiiii.....mami.....aghh....mami- Hope comenzó a llorar y por instinto dí un paso hacia ella.
- No se mueva!- grito la oficial.
- Mi hija..... está llorando.
- No se mueva!- repitió la mujer, Tonny negó con la cabeza y caminó hacia Hope, ella la conocía y sabía que estaría a salvo.
- Ya mi pequeña- Tonny comenzó a arrullarla pero Hope seguía extendiendo sus brazos hacia mi- has lo que te dicen Cybill, ésto se resolverá pronto.
- Pero.......
- Por favor- pidió la trabajadora social.
Comencé a llorar viendo cómo mi pequeña estaba desesperada porque la cargara, no entendía absolutamente nada ni siquiera comprendí a quien se supone que secuestré pero confiaba en Tonny y sin más solo acate la orden, la policía rápidamente me puso las esposas y me empujó hacia la salida mientras me sostenía de manos y cuello, y me leía mis derechos, los cuales no comprendí en lo absoluto, jamás en mi vida pensé que saldría en esas condiciones de algún lugar, ni siquiera en mi época más rebelde pero aquí estaba.
Yo solo podía voltear hacia donde estaba mi pequeña, ella al igual que yo se sentía confundida y no dejaba de buscarme y llorar, así llegamos hasta la calle en donde me obligaron a subir a una patrulla mientras Hope y Tonny lo hacían a un vehículo oficial.
Emprendí el camino junto con el oficial Finn y la mujer policía, ellos solo informaron que tenían a la sospechosa y que iban rumbo a la estación.
- Oficiales ésto es un error, yo no secuestré a nadie......pueden explicarme de qué se me acusa?!, por favor!!!- pedí en medio de mis lágrimas.
- Conocerá el delito que se le imputa en la estación de policía- fue la escueta respuesta de la oficial.
- Pero.....pero....esto.....por favor.
- Tendrá derecho a defenderse pero ahora guarde silencio es por su bien.
Quizas era por mi bien pero me sentí tan asustada que ésto me parecía una absurda broma, quería creer que en cualquier momento alguien saldría a decirme "Sorpresa" o algo parecido, pero lejos de eso ahora mi mayor preocupación era mi hija, no sabía como estaba y eso me angustiaba pues en dos años jamás nos habíamos separado.
No sé si fue mi angustia o qué, pero llegamos demasiado rápido a la estación, la policía me sacó igual que en el departamento, afortunadamente antes de entrar ví que la camioneta de Tonny también acababa de llegar, al menos sabía que nos iban siguiendo, sin embargo, eso fue todo lo que puede ver pues inmediatamente me ví obligada a atravesar una estación llena de gente, unos parecían muy culpables y otros como yo, seguramente, eran víctimas de una equivocación, pero algo más fuerte pasaba en mi caso.
No me quedé en la sala como el resto de los acusados, me llevaron rápidamente hasta una oficina en dónde otro hombre de traje me esperaba, los policías le entregaron un folder y a mí para después solo retirarse.
- Soy el detective Carlson, vamos- el hombre parecía muy amable pero eso no me daba ninguna calma.
Entramos a la oficina o mejor dicho, sala de interrogatorios, idéntica a aquellas que salen en las películas, tan fría y deprimente, incluso con el espejo doble, quién me estará observando?, me cuestioné mientras me sentaban en una silla metálica.
- Sabe cuál es el delito que se le imputa?- esas palabras del detective me obligaron a reaccionar y mirarlo, un delito?, qué delito?, los oficiales poco me habían explicado pero probablemente necesitaba ayuda así que recurrí a toda mi fuerza para centrarme y evitarme más problemas.
- Debería llamar a un abogado?!- cuestioné de forma que más bien parecía una petición.
El detective me miró con sorpresa aunque solo fue momentánea, despues agachó la cabeza y noté como miró disimuladamente hacia el espejo, lo cual me confirmó que alguien nos estaba observando.
- Bien..... entonces usted fue detenida esta mañana.....- el detective siguió con su trabajo ignorando por completo mi petición pero ya que estaba aquí no se los dejaria tan fácil.
- Si, fuí detenida y según sé, tengo derecho a asesorarme legalmente y quisiera que usted hiciera su trabajo con un abogado presente, le parece bien?- lo interrumpí y respondí firmemente.
El hombre tragó grueso y cerró el expediente que tenía sobre la mesa, me miró nuevamente un tanto nervioso, si creyó erróneamente que era una pobre tonta estaba muy equivocado.
- De acuerdo- colocó frente a mí el teléfono que había en el cuarto antes de retirarse, no sin antes mirar fijamente a través del espejo.
Tomé rápidamente el aparato y marqué el número del único abogado que conocía, Alex, ambos vivimos juntos en la casa de la abuela por 3 años, aunque era más grande que yo siempre nos apoyo y nos ayudaba a todos los huérfanos cuando lo requerimos, él estaba en Massachusetts pero probablemente conocía a alguien aquí.
Efectivamente me recomendó a una conocida suya a la cuál él personalmente le hablaría para que fuera a ayudarme y como sospechaba me pidió no decir absolutamente nada hasta que ella llegara y así lo hice; el detective tardó en regresar y por su semblante creyó que ya podría obtener algo de mí pero de nuevo, estaba muy equivocado.
- Entonces le parece que continuemos.....- se sentó frente a mí- usted es Cybill Smith, de 28 años de edad, es correcto?- pero mi respuesta fue un absoluto silencio- es correcto?- repitió pero de nuevo nada, un poco cansado me miró y se reclinó en su asiento- no sé que le dijó su abogado pero debería cooperar y facilitarse la situación, será más rápido para usted, créam....
De pronto la puerta se abrió abruptamente, llamando nuestra atención, una mujer asiática muy elegante de unos 45 años aproximadamente acababa de entrar y sin mediar palabra se fue a sentar a mi lado.
- Lo lamento detective, no estará hablando con mi clienta sin un abogado presente o si?- cuestionó la mujer poniendo un poco nervioso al detective- a menos claro, que los procedimientos hayan cambiado desde hace- observó su reloj- 15 minutos?- cuestionó con sarcasmo.
- Solo quería adelantar un poco el trabajo, no sabía que eso fuera malo?
- Adelantar el trabajo, hacer más amena la espera, solo una plática casual, estoy siendo amable, etc., etc., etc....me sé todas esas excusas de memoria, pero ya que estoy aquí ahora si podemos adelantar el trabajo- dijó la abogada con cierto burla que no paso desapercibida por el detective.
- De acuerdo, como guste.....ya puede responder?- me cuestionó pero yo solo volteé a ver a mi abogada.
- Cuáles son los cargos?- preguntó ella claramente, el detective soltó un hondo suspiro de cansancio antes de responder.
- Secuestro de una menor.
- Fue detenida en flagrancia?
- No, la investigación nos llevó hacia ella.
- Testigos?
- Ninguno.
- Pruebas?
- La menor fue localizada al interior de su vivienda.
- Supongo, que ya realizaron las pruebas correspondientes para corroborar que se trata de la menor en cuestión, no?
- No.
- Entonces que tienen?
- La denuncia e investigación.
- Y mi copia?- el detective la miró con frustración, sacó de mala gana de su carpeta un paquete de hojas engrapadas y se lo entregó a mi abogada, quién rápidamente lo revisó- necesito tiempo a solas con mi clienta- repusó inmediatamente.
- Bien- respondió el detective Carlson fastidiado y se levantó para salir del cuarto.
- Detective- lo llamó la abogada antes de que se fuera- espero no tener que recordarle que esta conversación es privada y que cualquier violación no solo anularia su caso sino que también le valdría una demanda y perder su placa, así que espero- se volteo hacia el espejo- que nadie, absolutamente nadie, esté ahí.
El hombre observó hacia el espejo con una sutil mirada de advertencia y salió del cuarto.
- Primero que nada soy la abogada Feng Kuan Yin, Alex me pidió que lo ayudara......soy excelente en mi trabajo pero nunca defiendo a un delincuente y más cuando es un caso de tan alto perfil, si lo que Alex me dijó y logré averiguar es verdad, te defenderé hasta la muerte, de otro modo estás sola...... ésto es verdad?- cuestionó levantando una carpeta que conocía muy bien, era la carpeta que contenía la información del caso de Hope desde que la encontré hasta la última visita que Tonny nos hizo.
- Eso, es la verdad más absoluta- respondí mirándola fijamente.
- Bien, entonces esto es lo que haremos, les entregaremos esta información la van a corr.....
- Aún no sé que hice- la interrumpí, porque esa era mi mayor angustia, la abogada me miró confundida.
- No te lo han explicado?
- Me dijeron algo de un secuestro pero no sé a quién se refieren.
- Te acusan de secuestrar a Bailey Danworth, la hija de uno de los hombres más ricos de Chicago.
- Y quién es ella?- la abogada me miró con mayor confusión.
- No lo sabes?- negué con la cabeza- ya veo, pues la policía cree....cree....- la abogada suspiro profundo- cree que la niña conocida como Hope Smith es en realidad Bailey Danworth, una bebé desaparecida hace poco más de dos años.
El semblante me cambió de inmediato, ésto era una brutal locura, no era posible que Hope, mi Hope la pequeña que encontré en unos contenedores de basura a la orilla de las vías del tren a kilómetros de aquí fuera la hija de un millonario porque en ese caso, algo debió saberse.
- Eso es imposible.....creo que ha habido un error, Hope fue una niña que encontré en Iberville, en Louisiana.....muy lejos de aquí- repuse más tranquila porque obviamente mi hija no era la niña que buscaban era imposible que su padre, siendo un hombre tan rico, no hubiera hecho hasta lo imposible para encontrarla.
- Eso precisamente es lo que la policía va a averiguar pero debo ser honesta, cuando se trata de una familia tan poderosa, las influencias y el dinero van a actuar en tu contra, debes prepararte para una difícil, muy difícil batalla, lo sé porque conozco a esa familia y su alcance, hay que ser muy precavidas a cada paso, nadie puede hablar contigo ni acercarse a ti sin mi permiso o sin que yo este presente, entendido?
- Por supuesto- respondí más tranquila porque estaba segura de que todo era solo un mal entendido.
- Perfecto..... entonces es momento de contraatacar.
La abogada llamó de nuevo al detective, lista para entregarle la información que al parecer habían pasado por alto.
- Podemos continuar?- cuestionó el detective con cansancio.
- Así es..... primero que nada, dadas las acusaciones y la carencia de pruebas, solicitó que mi clienta sea puesta en libertad de inmediato.
- Humm, por qué haría algo así?
- Detective, su caso se basa solamente en una muy fugaz investigación que ni siquiera es oficial, es una investigación privada, la policía alertada solo por una sospecha inmediatamente se movilizó sin ninguna razón más que la amistad del comisionado con la familia Danworth, ambos lo sabemos, no hay pruebas, no hay investigación, no hay testigos del supuesto secuestro que se le imputa a mi clienta.....no tienen nada, si insisten en continuar con esto, el caso jamás prosperaria porque no habrá ningún fiscal dispuesto a ensuciar su reputación con un caso tan risible.
El hombre guardó silencio meditando la situación mientras miraba a la abogada.
- Y cómo explica que la niña estuviera con su clienta?- preguntó el detective.
- Simple, mi clienta es tutora legal designada por Servicios Infantiles de una menor huérfana, toda la información esta corroborada y asentada en éste expediente- la abogada Feng le entregó el archivo de servicios infantiles que se hizo de Hope desde Iberville- cómo verá no hay delito que perseguir.
- He leído este expediente, sin embargo, si no le importa me gustaría escucharlo de su clienta, si es posible, claro- la abogada volteó a verme y asintió para que contara mi historia después de todo no había nada que decir que no estuviera ya asentado en el expediente.
- Pues......yo, yo.....- suspire profundo- encontré a Hope en Iberville, un pueblo de Louisiana, hace dos años...... estaba a la orilla de las vías del tren en la intercesión con la 53, la dejaron cerca de unos contenedores de basur.....
- Eso no es cierto, está mujer es una maldita mentirosa, ella se robó a mi hija!!!- un hombre acababa de entrar a la sala abruptamente sobresaltandonos a todos, parecía muy molesto y amenazante.
- Vaya, Señor Danworth, comenzaba a preguntarme cuando tendríamos el placer de su compañía- replicó mi abogada.
- Es una maldita delincuente, ella secuestro a mi hija!!!- de nuevo gritó este hombre acercándose a mi muy amenazante, no iba a negar que me asuste después de todo era muy imponente, joven, quizas unos 34 años, pero eso no le quitaba lo imponente, fácilmente media 1.90, tenía el pelo castaño oscuro un poco largo y ondulado, su rostro adquiría una extraña y mistica dimensión con esa barba y bigote bien perfilados, al igual que sus cejas pobladas, tenía unos ojos azules parecidos a los de Hope, al menos eso creí, era difícil saberlo por lo dilatado de sus pupilas, además he de aclarar que tenía rasgos bastante varoniles y fuertes.
- Tiene pruebas de eso?, señor Danworth, porque de lo contrario le advierto que saldrá de aquí con una demanda por difamación- sentenció mi abogada.
- Owen, ya basta por favor- la mujer que venía atrás de él lo alejó de mí sosteniéndolo de su torso, empujándolo hacia atras- no interfieras.
- Buen consejo Jenna- de nuevo la abogada Feng.
- Cómo se involucró en ésto Feng?- cuestionó la tal Jenna- dudo mucho que esta mujer tenga para pagarle- eso sí llamó mi atención, acepté por los nervios y el miedo pero ahora un poco más tranquila las cosas como que empezaban a complicarse.
Miré a mi abogada asustada imaginando que me entregaba un cheque con una exorbitante cantidad.
- Es probono...... siempre es un placer ayudar a la gente que lo necesita.
- Me parece que lo aceptó por el perfil del caso- repusó Jenna.
- Bueno, no todos tienen la ventaja de tener un abogado en su familia.
- Podemos continuar- el detective intervinó ante lo tenso de la situación.
- No hay nada que continuar......esta mujer es una maldita delincuente, ella se robó a mi hija y exijo que la detengan de inmediato!!!!
- Owen, por favor- de nuevo Jenna intervenía.
- Owen, sal de aquí..... ésto es un interrogatorio y no debes intervenir- mi abogada negó con la cabeza ante la afirmación del detective, yo al parecer era la única que seguía creyendo que quedó atrapada en una dimensión desconocida.
- Con un carajo!!!- gritó Owen- se robó a mi hija!!!!.....que más mierda necesitan??!!
- Señor Danworth, tiene pruebas de lo que dice?- de nuevo la abogada Feng, Jenna que trataba de mantener al hombre alejado de mi volteó a verla con preocupación.
- Ya basta, para!!- Jenna regresó su vista a Owen- ésto no te va a ayudar!!
- Hágale caso a su abogada- sentenció Feng Kuan Yin.
- Owen, déjame hacer mi trabajo- el detective también trataba de contenerlo.
Pero el hombre no despegaba su vista de mí y sus fosas nasales parecían las de un toro salvaje, yo intentaba mantener la calma pero era difícil con todo ese coraje cayéndome encima.
- Voy a quedarme!- repusó el hombre.
- No puedes hacer eso- el detective Carlson intervinó ante la afirmación.
- Secuestro a mi hija, no voy a dejar que se salga con la suya, si va a seguir mintiendo quiero que lo haga frente a mí.
- Mi cliente puede hacerlo, siempre y cuando la parte acusada acceda- Jenna aclaró la situación, la abogada Feng volteó a verme, yo no tenía idea si eso era bueno o malo, así que solo le pregunté a ella.
- Qué debo hacer?- dije casi en su oído.
- Accede, no hay caso que perseguir- respondió de la misma forma, asenti pues confiaba en ella, en poco tiempo demostró su gran capacidad además si Alex la recomendó era por algo- adelante, de cualquier forma ya lo estaban haciendo, solo te recuerdo Jenna, que si tu cliente interfiere solicitaré caso nulo inmediatamente y sabes lo que eso significa.
Jenna sonrió secamente y llevó a Owen hacia la silla del rincón, desde ahí él me vería pero yo no lo haría y eso era bueno pues si me asustaba un poco.
- De acuerdo, vamos a continuar- el detective suspiró y se sentó de nuevo frente a mí- continúe, por favor- asenti algo nerviosa pues aún podía sentir la escalofriante mirada en mi espalda.
- Yo...mgh....yo.....la encontré entre los contenedores de basura, es un lugar poco transitado así que la gente suele dejar a sus animales ahí y creí que eso era, pero.....pero la bolsa se movía demasiado por lo que me acerque a ver y fue cuando descubrí que se trataba de una bebé- los nervios me obligaron a hablar apresuradamente- lo único que sobresalía era su carita, el resto de su cuerpo lo tenía envuelto en la bolsa negra, de basura, por lo que la levanté rápidamente..... sé lo que dicta el protocolo en esos caso y lo primordial es resguardar al menor.
- Qué?!- el tal Owen volvió a gritar enojado con esa profunda voz y se apresuró a tomar el expediente cruzando en medio de mi y la abogada Feng, comenzó a revisar las fotografías y me miraba con rabia de vez en cuando- mi hija!!!
Yo no iba a negar que olía muy bien ese hombre, tenía una fragancia muy varonil además de un buen cuerpo, nada sobresaliente pero se notaba que hacia ejercicio al menos para mantenerse saludable.
- Ésto es un puto montaje!!!- gritó arrojando de nuevo el expediente al detective- está mujer debe ir a prisión, esa niña es mi hija, ya no tengo dudas.....y ella se la robó!!!
- Jenna!- llamó mi abogada a la otra mujer pero a modo de advertencia.
- Owen ya, por favor- Jenna jaló de nuevo al hombre que se puso bastante reacio pero que al final no tuvo más opción que acceder.
- Entonces recogió a un bebé sin considerar que era parte de la escena de un posible crimen?- el detective parecía dispuesto a acusarme de algo.
- Ese sitio no suele ser muy seguro en esa época del año, por el calor y la basura muchos animales salvajes se acercan así que no tuve más opción que llevarla a la clínica de Iberville y ahí avisé a la policía y a servicios infantiles, como le dije, conozco el protocolo y lo seguí al pie de la letra.
- Alterando la escena?- de nuevo el detective insistía.
- Como verá, tomé fotografías de la situación de Hope, del lugar y de como estaba antes de recogerla, después el oficial Harry Morgan y la trabajadora social Lorna Simons se encargaron de darle el debido seguimiento.
- Algo que está perfectamente explicado en el expediente frente a usted- mi abogada volvió a intervenir.
- Y decidió ocultar a la niña, no es verdad?- ya había escuchado la terquedad de los detectives pero no era tan tonta para darle el gusto a este hombre.
- El oficial Morgan creyó que podría tratarse de un secuestro y no queriamos alertar a los delicuentes- respondí tranquila, bueno lo mejor que pude.
- Cuidado con sus preguntas detective- sentenció mi acompañante.
- Por qué creyó eso?
- Por la ropa que llevaba, la cobija y el mameluco parecían finos así que era una posibilidad.
- Y no pensó el oficial en realizar una búsqueda o alertar a la policía?
- De hecho, como dice el expediente frente a usted- ahora yo le recordaba lo que ya se había explicado así que el detective solo medio sonrió de lado- se realizó la búsqueda no solo dentro Louisiana sino también en Texas, Arkansas y Mississippi, al no tener respuesta se extendió a nivel nacional pero NADIE PARECÍA BUSCARLA- sentencie con más enfasis porque si, yo tenía que explicar mi situación pero esté hombre, en caso de ser el padre, debía aclararme el por qué no la busco antes, pues en dos años nunca supimos que alguien hiciera algo para encontrarla.
Escuché un bufido a mis espaldas pero no volteé, ahora lo más importante era no ir a la cárcel y mantener a Hope conmigo, no estaba muy dispuesta a entregarla.
- Pero todo se hizo de acuerdo al protocolo, tomé fotografías del lugar, de la bebé y se aviso a las autoridades del lugar, como siempre.
- Eso es algo habitual en Louisiana?- cuestionó sarcásticamente el detective.
- Más de lo que debería......los padres dejan a los niños no deseados afuera de los hospitales, iglesias u orfanatos..... aunque ninguno fue tan desalmado para dejarla en un sitio con animales salvajes- ante mi respuesta otro bufido se hizo presente.
- Y cómo es qué una niña que se suponía debía estar bajo la tutela del estado terminó con usted?
- Bueno, los orfanatos del estado estaban sobrepoblados y en las casa de acogida no aceptan bebés debido a que implican más trabajo así que la trabajadora social Lorna Simons me adjudicó como casa de acogida por el fuerte lazo que Hope y yo hicimos, pero en todo momento nos apegamos a las normas y visitas de servicios infantiles.
El detective me miró y después enfocó su vista en el hombre a mis espaldas, parecía que finalmente había aceptado su derrota.
- Como se habrá dado cuenta detective, no hay delito que perseguir y mi clienta debe ser puesta en libertad, podríamos empezar quitándole las esposas.
De nuevo el detective bajó la cabeza, se veía contrariado y cansado, probablemente por la presión que estaba recibiendo de ese hombre, el tal Owen.
- De acuerdo- se levantó y me quitó rápidamente las esposas.
- Qué??!!, qué puta broma es esta?!!!- el alterado Owen volvió a gritar- esta mujer es una delincuente.....se robó a mi hija!!!!
- No hay pruebas de eso, todo fue legal.
- Legal?!?.....legal una mierda!!!!.....has tu maldito trabajo!!!
- No hay nada que hacer.....lo lamento.
Jenna se acercó al hombre que estaba bastante furioso, todos habían comprendido finalmente que yo no hice más que rescatar a Hope y que para su desgracia no era la responsable de su situación, ahora podría irme a casa y esperaba, a pesar de todo, que Owen encontrara respuestas.