13. Abba

1392 Palabras
Mientras Siro y Han se encuentran cuidando la fortaleza de los enanos Yisak regresa a su colonia, mientras camina siente que alguien empieza a seguirlo. Escucha unos pasos un poco lejos, cuando avanza empieza a escuchar un poco más cerca los sonidos y el piensa: “veo que es alguien que no tiene la capacidad de esconder su presencia, haré como si no la sintiera esperando en cualquier momento que ataque, deberé estar prevenido” Una sombra se desliza desde la parte superior de un árbol y eso pone en guardia a Yisak cuando siente que la presencia busco altura su intuición se activa, se apresuró para entrar al bosque mientras camina a paso veloz. —creo que es un depredador esperaré a que me dé su ubicación y si puedo tomarlo por sorpresa lo lamentara —dice en voz baja recogiendo dos piedras del suelo. La sombra observa a Yisak a la distancia, que se agacha por algo pero no puede observar que es lo que ha tomado del suelo. Se escucha un ruido muy lejos de ahí como si un árbol hubiese caído y la sombra que estaba siguiendo a Yisak voltea drásticamente y pierde a Yisak de su vista y al tratar de volver a ubicarlo con su vista ya no lo ve entonces se pone de nervioso, voltea a todos lados tratando de localizar a Yisak. —dónde se pudo meter Yisak si estaba frente a mi hace unos segundos —murmura la voz desconocida. Yisak ya tenía una altura considerable cuando aventó la piedra, busco brincar directamente a un árbol y esperar a que el cazador saliera. Yisak observa a que el cazador salga, ve que alguien baja corriendo de los árboles buscando escapar a lo lejos de él. Puede observar que dicho cazador se trata de una amazonia. Yisak se queda observando para ver si alguien la está siguiendo. —no creo que nadie la esté siguiendo—dice Yisak, se mueve entre los árboles y observa a la amazonia, la sigue mientras ella corre. Yisak se percata que hay un barranco cerca y la amazonia no se ha percatado de que está ahí, a esa velocidad que va corriendo caerá sin una oportunidad de salvarse. — no puede ser tengo que escapar lo más rápido posible —exclama la amazonia ya con la respiración agitada del esfuerzo por escapar de Yisak. —creo que no ha visto el barranco —murmura Yisak, pronto siente una especie de agitación en el pecho. —muy bien ya estoy saliendo del bosque en ese claro podré ver si alguien viene siguiéndome, podré hacerles frente —dice la amazonia acelerando el paso. Yisak abre los ojos aún más grandes. Él empieza a correr detrás de la amazonia no puede permitir que su vida termine de esa manera, la caída por el barranco puede ser fatal. La amazonia escucha los ruidos de entre los árboles que va saltando Yisak, “ya sabía que alguien me estaba siguiendo, tengo que correr” piensa la amazonia. “Espero poder alcanzarla a tiempo” piensa Yisak desesperado. —¡Espera! —grita Yisak. Cuando la amazonia reconoce la voz de Yisak, trata de deneter su paso, sin embargo ya esta en el borde del barranco, justo se detiene ahí, pero la parte donde esta de pie se desborona por su peso, ella cae junto con la tierra al precipicio. Yisak corre como nunca antes lo ha hecho, apenas alcanza a sostenerla de su mano mientras la amazonia cae. —¿Cómo llegaste hasta aquí tan rápido? —es lo único que alcanza ella a decir. —salgamos de esta para platicar —él le responde con una sonrisa —agárrate fuerte —ella se sujeta, da media vuelta y busca poner los pies en el deslave del barranco. Yisak la empuja hacia arriba con todas sus fuerzas provocando que ella se levante en el aire como si fuera un objeto ligero, al descender cae sobre los brazos de él. —nunca cierres los ojos, siempre debes estar alerta, nunca se sabe que puede ocurrir —ante todo lo sucedido la amazonia no se había dado cuenta que mantenía sus ojos cerrados, los abre abruptamente al escuchar la voz de Yisak. —¿Ya estoy a salvo? —pregunta la amazonia, abriendo solo un ojo, lo que causa que Yisak la mire con ternura. —Ya estamos a salvo —dice Yisak. La amazonia abre los ojos, mira a Yisak de frente, su rostro esta muy cerca al de ella, después mira hacia su izquierda donde puede ver el precipicio por donde estuvo a punto de caer hace unos segundos. —no creo que voltear hacia abajo sea una buena idea, casi te matas —dice Yisak en tono juguetón. Mientras escucha, la amazonia comienza a sentir vértigo, ante el miedo, rodea con todas sus fuerzas el cuello de Yisak con sus brazos hundiendo su rostro en el pecho de él. —Lo primero que te digo y es lo primero que haces —suelta Yisak. La amazonia se aferra a Yisak. —Por lo que más quieras no me dejes caer —suplica. Yisak no entiende el por que ella pensaría que seria capaz de hacer algo así. —Nunca te dejaría caer. Yisak afianza sus piernas en el suelo para después impulsarse con sus piernas dando tremendo salto. —¡no sabía que podías volar! —exclama ella. —no podemos volar, sino que es una característica de este planeta… al elevarse un poco más, la gravedad cambia es algo peculiar de este planeta. La amazonia escucha sus palabras con mucha atención. —Entonces, ¿estamos volando o cayendo muy despacio? —estamos cayendo muy despacio así que tardaremos un poco para bajar, pero mi pregunta es… ¿porque estabas siguiéndome? La amazonia traga saliva, estar entre los brazos de Yisak hace que toda su piel se estremezca, él es tan fuerte a comparación de ella, su cuerpo es enorme comparado a su delgada silueta. —te seguí porque tenía que ver qué no matarán al gigante esa era mi tarea principal y cuando vi que te dirijias hacia tu colonia yo también decidí seguirte una vez que llegarás yo me dirigiría hacia mi colonia, pero nunca llegue a pensar que nos seguiría alguien. Yisak entorna los ojos con confusión. —¿seguirnos alguien? —¿acaso no notaste que nos estaban siguiendo? —la única que estaba siguiendo eras tú, me seguías a mí, pero no tuviste cuidado —la voz de Yisak es seria, en forma de regaño, a la amazonia no le queda más remedio que recibir su reclamo agachando la cabeza. —entonces, ¿fuiste tú el que hizo el ruido del árbol? Yisak asiente. —fueron 2 ruidos un árbol al caer cuando lancé una piedra y otro de una rama romperse por qué la rama no aguanto mi peso y se cortó. —Si fuiste tú, ¿Por qué no saliste a decirme que ya me habías visto? —la amazonia pregunta sin entender como es que Yisak puede ser tan inteligente. Yisak sonríe levemente. —Por que no sabía con que intención me estabas siguiendo —confiesa. —¿yo buscando pelea? a un ankariano no me hagas reír, si mi r**a lo menos que quiere es pelear con unos salvajes como ustedes —espeta la amazonia en tono como si se sintiera ofendida. Yisak agradece por su forma de hablar mientras sonríe: —así es gracias por respetarnos nada más con saber el potencial que tenemos, y a todo esto ¿cuál es tu nombre amazonia? —mi nombre es Abba y soy la líder de las guerreras amazonias mucho gusto Yisak. —el gusto es todo mío no sabía que las amazonias son r**a guerrera también, me intriga demasiado saber como es que existe tal fuerza en un cuerpo tan pequeño. Abba se sonroja. —aunque te cueste creer las amazonias también son una r**a guerrera pero consciente, no buscamos pelear por cualquier cosa, pero si no se puede escapar de la pelea no escaparemos, ahora… ¿crees que ya puedas bajarme al suelo por favor? Yisak ni si quiera se había dado cuenta que aún tenía a la amazonia en sus brazos. Él se había perdido admirando la belleza de aquel ser.
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