Kathleen: Cuando me despierto, me duele cada terminación nerviosa y músculo del cuerpo, creo que no debí entrenar todo el día de ayer sin estar acostumbrada a todo ese ejercicio. Observo mis muñecas que ya no tienen las marcas, pero a pesar de esto, ellas siguen ahí, escondidas a la vista de los humanos, las sentía casi como si fuesen recientes, no podía recordar el momento en que aparecieron, sólo las tenía; mejor, sería extraño tener llamas en las muñecas y el triskel en forma de corona en la frente, las alas estaban bien ocultas, así que eso era una cosa menos por la que preocuparse. Me pongo de pie y mis piernas se quejan por ese pequeño esfuerzo, por no decir de caminar, de manera literal me arrastro al baño, abro las llaves del agua y dejo que la bañera se llene conmigo dentro, la

